Libros: la que se nos viene encima

12 / 09 / 2013 11:28 Daniel Jiménez Palencia
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Pese a la crisis, los e-books y los agoreros, los libros en papel se apoderarán de las librerías durante todo el otoño.

Llevamos meses, tal vez años, hablando de la crisis del sector editorial, de los extraños cambios que se avecinan, del impacto del libro electrónico y las descargas en la Red. Cualquier artículo periodístico que se lanza a hablar de libros -ya sea sobre novedades, rediciones o teorías apocalípticas sobre ¡la muerte de la novela!- no puede evitar hablar de la dichosa crisis, de las pérdidas, del precio fijo, del volumen de negocio o de la rentabilidad. Solemos darle tantas vueltas a estos temas que a veces olvidamos lo básico. Porque lo verdaderamente importante cuando hablamos de libros son... los libros. Sus autores, sus historias, tramas y desenlaces. Esas cosas tan importantes que a veces olvidamos que lo son.

A partir de septiembre, y en los meses sucesivos, las editoriales de todo el país están preparando el mayor desembarco de títulos del año. Por encima de enero y más que en primavera, otoño es el trimestre preferido de las editoriales para lanzar a sus autores más queridos, a los mejores y a los que venden más, a los que les dan prestigio y a los que les salvan las cuentas del año con un golazo. Por eso, cómo no, además de hablar aquí de los títulos más interesantes de la rentrée literaria, también tenemos que hablar de negocio, de oportunidades de mercado y de crisis. Porque, como reconoce Carmen Romero, de Ediciones B, una editorial de largo recorrido que publica decenas de títulos por año, “septiembre ya es el primer mes de la campaña de Navidad, y todos los libros del año se preparan para competir entre ellos en la lucha por ser el gran best seller”. 

El abuelo seguro.

No cabe duda de que la nueva novela de Mario Vargas Llosa optará a ese honor. Se publica el día 12 de septiembre en España y en Latinoamérica en Alfaguara y lleva por título El héroe discreto, una extraña paradoja se mire por donde se mire. En ella, el Nobel regresa a Perú (¿en qué momento se jodió el Perú?) para contar las aventuras de Felicito Yanaqué e Ismael Carrera, que girarán en torno a la explotación, el drama familiar y la venganza.

Desde Ediciones B también han hecho una de sus mejores apuestas para el año. Se trata del Diario de Lena, un manuscrito escrito por una adolescente de 16 años durante el cerco de Stalingrado y que, después de muchos años perdido, se ha recuperado y se editará a la vez en varios países. Las circunstancias y el hallazgo remiten inevitablemente al Diario de Ana Frank, todo lo cual no hace sino mejorar las expectativas ante esta cruda y sincera obra, que tiene todas las papeletas para convertirse en uno de los más vendidos del año. 

Este otoño Impedimenta, una de las editoriales que más cuida las ediciones en papel, volverá hacer las delicias de sus lectores recuperando sendas obras de Natsume Soseki, Luz y oscuridad, y de Stanislaw Lem, Máscara. Su editor, Enrique Redel, tiene un criterio diferente respecto a su catálogo. Desde su creación han publicado alrededor de 20 títulos por año, “libros para durar” como él dice, ya que no son “libros para rellenar huecos o saldar cuentas y recuperar lo invertido”. Es cierto que las tiradas han bajado sustancialmente, pero están convencidos de “no fomentar el abultamiento de títulos” que, a pesar de la crisis y los e-books y etcétera, parece generar el sector del libro en España, como si se tratara de una terapia de choque.

Para evitar al lector incómodos trasteos por las mesas de novedades, le ofrecemos aquí una rápida y jugosa selección de unos cuantos libros que no le decepcionarán ni le dejarán esa incómoda sensación de relleno.

Ah, Ricardo.

Ya que empezamos hablando de un latinoamericano, merece la pena destacar el nuevo libro del argentino Ricardo Piglia, un escritor de culto para las minorías que poco a poco está haciéndose masivo. Es El camino de Ida y lo publicará Anagrama, como el resto de su obra. Con El descubrimiento de la pintura (Lumen) regresa el chileno Jorge Edwards a la ficción, un autor que siempre será recordado, no obstante, por su crónica sobre su expulsión de Cuba. Entendidos y neófitos elogian la obra de Leonardo Padura, que se completa este otoño con Herejes, una saga judía que llega hasta nuestros días y que edita Tusquets. No podemos dejar de señalar aquí la nueva obra del colombiano Juan Gabriel Vásquez, Las reputaciones, autor que cuenta con el respaldo de Alfaguara y de unos cuantos miles de lectores en todo Latinoamérica.

El mayor despliegue narrativo, sin embargo, vendrá del extranjero. Autores que venden y autores que gustan inundarán las librerías. El japonés Haruki Murakami volverá a editar en Tusquets, como siempre hace, Los años de peregrinación del chico sin color, una obra que espera no defraudar a sus acérrimos después de algún que otro título poco afortunado. No defraudará J. M. Coetzee, el Nobel sudafricano que se ha desmarcado de su línea argumental en La infancia de Jesús, pero no de su exquisita prosa. Las apuestas extranjeras de Anagrama llevan el sello de calidad de la casa. Canadá, de Richard Ford; Operación Dulce, de Ian McEwan; y 14, de Jean Echenoz. Libros y autores que garantizan una buena tarde de lectura crítica y comprometida. No sabemos de dónde ha podido sacar Don DeLillo las fuerzas para terminar otra obra sobre la América más profunda, puesto que, según todos los rumores, había decidido no publicar nada más en vida. Pero lo hará en Seix Barral, cómo no, con La calle de Great Jones, y se disputará con Cormac McCarthy, que publica en Mondadori El consejero, cuál de los dos es el mejor libro del año.

Gordimer y Pamuk.

Desde luego que la nueva novela de Nadine Gordimer en Acantilado, Mejor hoy que mañana, y la primera novela, Cevedet bey e hijos, hasta ahora inédita de Orhan Pamuk, lucharán por ese subjetivo galardón, en el que también participará el austriaco Peter Handke con una obra que no dejará indiferente a nadie. En La noche de Morava, que publicará Alianza en el mes de octubre, este genial y siempre polémico autor ha construido una trama con el telón de fondo de una Cataluña independiente. Aunque hemos querido saber más, ni en la editorial ni en los blogs ni en ningún sitio hemos encontrado más pistas sobre una obra que dará mucho que hablar y que a buen seguro volverá a traer a la actualidad un tema que otros asuntos nos habían hecho olvidar.

También es significativo que dos editoriales pequeñas e independientes, Alpha Decay y Pálido Fuego, dos de las últimas surgidas en España, se hayan unido para sacar una edición conjunta de una obra que merecíamos conocer. La casa de hojas, de Mark Z. Danielwski, es uno de esos raros libros que han causado impacto en las nuevas generaciones de lectores y que está influyendo sobremanera a escritores anglosajones.

Según estimaciones recientes, en Francia ha descendido el número de títulos publicados en un 30% respecto al año pasado, aunque los autores franceses siguen siendo los más editados. Resulta paradójico que en España sea todo lo contrario: si bien el número de libros publicados -es decir, los ejemplares por tirada- ha descendido considerablemente, el número total de títulos por año apenas sí ha notado la famosa y dichosa crisis del sector. Para más inri, los autores españoles no copan el mercado de novedades, aunque sigan publicando a buen ritmo algunos autores que no podemos pasar por alto. El sevillano Isaac Rosa vuelve a cargar las tintas contra el sistema en La habitación oscura, en Seix Barral, la editorial que le dio fama internacional y que le situó entre los más críticos de su generación.

Entre los anaqueles de las estanterías veremos a escritores consagrados y prestigiosos, aunque no superventas, como Eduardo Mendicutti, Manuel Gutiérrez Aragón y José María Guelbenzu, que publicarán, respectivamente, Otra vida para vivirla contigo, Cuando el frío llegue al corazón y Una historia violenta, títulos que de por sí describen a sus autores. Quien sí se convertirá a buen seguro en un superventas será la nueva saga de Julia Navarro, Dispara, yo ya estoy muerto (Plaza&Janés), cuyo enigmático título solo se desvelará a los lectores que aguanten la lectura hasta la última página, y que recorre los comienzos del siglo XX en una Europa devastada. Después de haber vendido más de un millón de copias en todo el mundo, Julia Navarro parece ser un buen remedio a la crisis del sector: calidad, intriga y miles de ejemplares. Otros que han venido a equilibrar cuentas y calidad son John Le Carré, con Una verdad delicada, y Henning Mankell, con Huesos en el jardín.

Libros, autores y novelas.

Pese a los agoreros, los periodistas generalistas, los piratas informáticos y algún ecologista trasnochado, los libros en papel siguen vivos, siguen editándose, siguen levantándonos de la cama y llevándonos a las librerías. Carmen Romero (Ediciones B) reconoce que la facturación de sus libros electrónicos ha aumentado un 200% en el último año, pero le augura un “futuro largo y lleno de sorpresas al libro en papel”. Enrique Redel (Impedimenta), además de remarcar que el libro en papel dura y dura, como aquellas pilas, señala una trampa tecnológica que no habíamos pensado, y es que “los dispositivos electrónicos de dentro de 10 años no podrán leer los archivos de ahora”. Sea como fuere, a los que seguimos creyendo en los libros siempre nos quedará una duda y una esperanza: los propios libros. Que son los que todo lo mueven.  

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