La herencia de Paco de Lucía
El legado del guitarrista trasciende el flamenco. Docenas de músicos lloran su ausencia. Miles de aficionados le rinden homenaje. Paco de Lucía dejó una inmensa herencia musical. A un año de su desaparición física, su música sigue siendo una buena noticia.
Paco de Lucía dejó una inmensa herencia musical. A un año de su desaparición física, su música sigue siendo una buena noticia. Primero llegó el disco Canción española, una obra maestra; luego, los homenajes que no cesan; después, el documental La búsqueda, y también llegaron los discos de los músicos que tocaron con él. Todos, sin excepción, contienen un recuerdo emocionado.
Curro Sánchez es el director de La búsqueda, que comenzó a rodar en el año 2011. “Lo primero que tuve que conseguir era la autorización de mi padre”, dice, porque Curro es hijo de Paco de Lucía. La muerte del guitarrista en febrero del pasado año le obligó a tragarse las lágrimas. “El duelo empieza ahora que la película está acabada”, contaba horas antes de su estreno en el festival de cine de San Sebastián. La búsqueda está nominada a tres premios Goya.
El cante y las miradas.
“La única música que me hace llorar es la de un cantaor cuando está afinado y canta con el corazón”, explicaba el guitarrista en Perú durante su última gira, en el año 2013. Paco había revolucionado la guitarra pero también renovó el cante gracias a los discos junto a Camarón. Eso explica la sensación de responsabilidad que transmiten los cantaores que han trabajado en su grupo. David de Jacoba es uno de los últimos en llegar: “En el primer concierto con Paco de Lucía no pude cantar, no sé dónde fue, me tocaba cantar la soleá de la Antonia y no podía cantar, Paco se reía como pensando: ‘Las fatigas que está pasando este hombre’. Estuve tres años y medio de gira con Paco y como a la mitad empecé a disfrutar. Paco me miraba y se reía. Estaba muy cortado al principio pero luego ya pude gozar del duende que había por ahí”.
David de Jacoba entró en el grupo de Paco al lado de un cantaor consolidado como Duquende, que le contaba a Nuria Martorell en las páginas de El Periódico el significado de las miradas en el grupo: “Lo importante era siempre intentar agradar al maestro. No importaba el público. Los que actuábamos con él sabíamos que lo primero era pasar por el filtro de la oreja de Paco. Y si le arrancábamos una sonrisa, sabíamos que estaba contento”.
A principios de los años ochenta Paco dispuso su grupo en una media luna con la guitarra en el centro. Jorge Pardo comentaba en esa época el juego de miradas que conducía la renovación más importante de la historia del flamenco. Pero con el nuevo siglo Paco disuelve el grupo con el que se había paseado triunfalmente por todo el planeta. Carles Benavent es sustituido por el cubano Alain Pérez; Jorge Pardo, por Antonio Serrano, y Rubén Dantas, por Piraña. La renovación es conducida por Niño Josele, un guitarrista que en los primeros conciertos daba la impresión de que no podía evitar mirar la guitarra del maestro aprovechando que estaba junto a él.
El cubano Alain Pérez fue seducido por lo jondo cuando entró en los Piratas del Flamenco de Jerry González. “Niño Josele y el Piraña fueron mis primeros flamencos. Cuando vi a un guitarrista tocando con esa fuerza, esa pegada, ese ritmo, me dije: ‘Mira, Alain, la música que hay en España, esto no lo conocías’. Nosotros en Cuba tenemos la tradición del feeling donde la guitarra es todo dulzura”, explica Alain ante los micrófonos de la radio GladysPalmera.com. Alain estudió guitarra, luego se convirtió en uno de los grandes bajistas del mundo por amor al jazz y a la salsa. Estaba con Enrique Morente en la única presentación pública que se hizo del proyecto África, Cuba, Cádiz; ahí descubrió que Paco de Lucía era la expresión máxima del flamenco. “Estábamos en Mallorca y todos los flamencos repetían ‘ahí está Paco’, como si hubiera venido Dios a vernos. Mi primer encuentro con Paco fue en el estudio de Javier Limón, fui con el Piraña, nos puso una rumba flamenca que estaba grabando en el disco Cositas buenas y nos preguntó: ‘¿Ustedes qué piensan?’. Unos meses más tarde salí de gira con él”.
David de Jacoba fue reclutado por Niño Josele, que le citó en los estudios de Javier Limón. “Paco estaba sentado en un sillón con su chándal y una gorra. Habían puesto unos micros para los cantaores. ¡Era verdad!”. David ha titulado Maestro su particular homenaje al tocaor, una taranta en la que debía aparecer la guitarra de Paco para culminar su primer disco recientemente editado, Jubileo. “No pudo ser”, explica David de Jacoba entre suspiros. “Paco era muy humilde, le gustaba reír. Yo creo que era canastero y convertía en canasteros a todos los que iban con él”.
Mientras, Carles Benavent habla de la ruptura del primer grupo de Paco como de la de un matrimonio sometido a las rutinas del tiempo. Jorge Pardo le quita trascendencia: “Nosotros estábamos ahí y nos sabíamos las canciones”, explicaba entre risas. “Para ser completamente sincero, tocar con Camarón o con Paco eran curros estupendos, pero entonces no tenían el trato de semidioses que tienen ahora. Paseabas con Camarón por la Gran Vía y nadie le pedía autógrafos”.
Todos recordamos el día que murió Paco de Lucía. Alain Pérez estaba en Colombia, ese día escribió la composición El ciego sin bastón, su homenaje al guitarrista incluido en su disco más reciente Hablando con Juana. Alain Pérez ayudó a Paco de Lucía a buscar casa en Cuba, país en el que vivió durante algunos meses. “Llegó a ir a mi pueblo, decía que quería conocer de dónde era el guajiro, así me llamaba”.
La política.
2015 es año electoral y los políticos madrileños inaugurarán la estación de metro Paco de Lucía. “A don Adolfo Suárez le dieron el aeropuerto de Barajas, a Paco una estación de metro, es la descripción perfecta de la valoración de la cultura por parte de los políticos. Lo de Suárez cuesta un dineral, hubo que rediseñar el cambio de nombre del aeropuerto, la estación de Paco no cuesta nada, es una inversión de futuro. Son aplausos asegurados cuando corten la cinta en plena campaña electoral. Para colmo, la estación contará con murales de grafiteros, una pesadilla para los servicios de seguridad y limpieza del metro”, analiza un comunicador que prefiere mantenerse en el anonimato. En el documental La búsqueda, el guitarrista recuerda las únicas declaraciones políticas que hizo en su vida, fue en un programa de televisión de Jesús Quintero, que le preguntó: ‘¿Cuál es la mano más importante?’. Paco tomó su guitarra y contestó: “La izquierda crea, la derecha ejecuta”. El símil musical provocó un terremoto en la sociedad española. Unos días más tarde, diciembre de 1976, sufrió una paliza cuando se encontraba con su novia en la Gran Vía madrileña y ocho individuos con “los ojos enloquecidos” le golpearon al grito de “rojo” mientras le preguntaban si los muertos de la Guerra Civil eran ridículos. El guitarrista se defendió como pudo mientras su novia Casilda reclamaba ayuda a los transeúntes, sin suerte. Finalmente pidió ayuda a un guardia de la circulación que le manifestó que “no podía desatender el control del tráfico”, según informó el diario Ya. Paco contrajo matrimonio con Casilda Varela dos meses más tarde en Ámsterdam, ya que la familia de la novia se oponía a la boda. Casilda era hija del general Varela, que llegó a ser ministro de Franco. Del matrimonio nacieron tres hijos: Casilda (1978), Lucía (1979) y Francisco (1983), más conocido como Curro, director del documental La búsqueda. Tras la separación, Paco se casó con Gabriela, con la que tuvo dos hijos: Antonia (2001) y Diego (2007). Paco le confiesa a su hijo Curro sus preferencias políticas en el documental. “Cuando gané mis primeros dos millones de pesetas y los metí en el banco y no lo doné a ninguna ONG, ni construí ningún hospital, dejé de decir que era de izquierdas”. Paco murió en México, el dolor de la sociedad española mitigó cualquier crítica a la nula gestión del Gobierno español para repatriar sus restos. El cantautor uruguayo Jorge Drexler se expresaba de manera rotunda en la revista Efeeme: “El país no sabe de qué enorgullecerse. ¿Cómo puede ser que Paco de Lucía no tuviera un funeral en el Teatro Real? ¿Y por qué no un funeral de Estado, si es el músico más importante que ha dado la historia de este país y uno de los más importantes del siglo? Eso es un valor. Tenía que haber ido una delegación de Estado a repatriar ese cuerpo, por eso ese dolor”.
Maestro de músicos.
El último concierto de Paco fue en Chile. Farru cuenta que ese día Paco le narró un sueño en el que aparecía el bailaor, ya en el documental señala que Paco no solo ha sido un maestro para los guitarristas. “Ha enseñado a los cantaores a los percusionistas... A mí me ayudó, un día me dijo que en una grabación estaba fuera de compás, empecé a ensayar con metrónomo. Y se dio cuenta la primera vez que volví a bailar”.
Músicos de todo el mundo siguen recordando a Paco de Lucía. Un aficionado de los países del Este, Ludmil Fotev, le recuerda en un comentario al pie de un vídeo de un concierto en Bulgaria. “Habíamos recorrido 500 kilometros en autoestop para verle, pero cambiaron la fecha, Paco nos prometió ‘os debo un concierto’. Cuando ocho años más tarde volvió, nos reconoció y nos dijo: ‘¿Han visto que cumplo mis promesas?”. Una lección de moral, de sensibilidad y de estima. Como toda su obra. Siempre al corazón”. Músicos de todo el mundo le siguen mostrando sus respetos, como el peruano Ernesto Hermoza: “Fui a verlo en 1991 y eso me cambió la vida. Lo que vi fue genial”. Hace poco Jorge Pardo grababa el disco Puerta del Sol con Hermoza. “Salió a la primera toma”. Los homenajes no cesan en todo el mundo. El fotógrafo Paco Manzano cuelga su exposición sobre el hijo de Lucía en el teatro Bretón de Logroño. “Es una selección de fotos de los últimos treinta años”, dice. La leyenda sigue viva.



