El secuestro de Moïse Tshombé
Espacio aéreo entre Ibiza y Mallorca, 30 de junio de 1967 · El avión en el que viaja Moïse Tshombé, antiguo presidente de Katanga y primer ministro del Congo, es secuestrado y desviado hacia Argel.
Sin la Mallorca del boom turístico era difícil llamar la atención, por eso nadie dio importancia a la cita que tuvo lugar en su aeropuerto aquel día del verano del 67. Por una parte estaba el grupo llegado de Suiza en un pequeño avión privado de matrícula inglesa: Charles Sigal con su esposa Ivonne y Marcel Humbersin, belgas, y un francés llamado François Bodenan, un típico grupo de inversores inmobiliarios.
Si alguien se hubiese fijado en ellos habría descubierto que tras su apariencia de ejecutivos internacionales, Sigal había sido condenado por estafa, aunque en fin, eso eran cosas que pasaban en el mundo del ladrillo. Más peculiar era que el francés Bodenan fuese un mercenario que había pasado 10 años en una cárcel francesa por asesinato.
El otro grupo, venido de Madrid en vuelo regular, estaba formado por un caballero de color de aspecto burgués y traje elegante, y dos guardaespaldas. El primero era un exilado de oro, Moïse Tshombé, que había sido presidente de Katanga y primer ministro del Congo; sus acompañantes, dos miembros de la Brigada Político-social que el régimen de Franco había asignado a su seguridad, Luis Meana y Santiago González.
Tshombé conocía al belga Sigal porque había vivido en Katanga y ya habían hecho negocios juntos; a Bodenan en cambio lo había conocido hacía poco, aunque se habían entrevistado varias veces para tratar de asuntos políticos. Ahora se habían reunido en Palma para acercarse a Ibiza a ver unos terrenos, uno de esos negocios multimillonarios que estaban entonces a la orden del día.
La verdad es que la España de Franco era un buen lugar para exilarse en los años 60. El régimen era sordo ante la opinión pública internacional, la seguridad estaba garantizada, el clima y la comida eran buenos, las oportunidades de hacer negocios cuando se venía con una importante cantidad de divisas, suculentas. El general Perón, el dictador cubano Fulgencio Batista o los herederos del tirano dominicano Trujillo le habían marcado el camino a Moïse Tshombé, presidente de Katanga derrocado por los cascos azules de la ONU.



