Marichalar defiende a la Reina porque “es la única que sabe estar”
Rejuvenecido y siempre elegante, el exduque de Lugo habla de doña Sofía y asegura que “resulta admirable sabiendo estar y comportarse”.
Fue un broche espectacular remate, despedida y cumpleaños feliz. Fiesta burbujeante como resumen del año, vaya con Dios. Para los Reyes ha sido horribilis. Aunque indeleble en su burbuja resultó la montada en la embajada francesa para exaltar los 250 años de la llegada a España de Moët & Chandon, enseguida impuesto por el duque de Montellano, antepasado de los Falcó, hoy más conocidos como Griñón y Cubas. Era un afrancesado y en su palacio Juan Carlos vivió los primeros años de su españolización. Fue el principio de una adicción champanera con una de las marcas emblemáticas de Reims.
Cita excepcional, buen portazo a meses que se van sin producir excesiva añoranza. Lo comentaban hasta un Jaime de Marichalar como rejuvenecido, siempre elegante y ya sin estridencias: “Aunque no hice ningún mal paseando en patinete por delante de mi antigua casa o yendo a Capri luciendo pantalones floreados muy propios de Italia y el verano. Yo no hice mal a nadie ni causé perjuicios”. El tiempo y las trincadoras circunstancias tan vergonzosas le han rehabilitado y solo podrían reprocharle sacar partido de su matrimonio ocupando una decena de consejos de administración. La estupenda Esther Koplowitz lo mantiene en los cementos navarros que padecen la crisis igual que Casa Real, de la que sigue distanciado mientras defendía los viajes de doña Sofía: “Es la única siempre en su sitio, resulta admirable sabiendo estar y comportarse. ¿Qué madre no hubiera hecho lo que ella? Solo hay que conocerla como es bajo la formalidad protocolaria”, exaltaba. Mientras la infanta Elena pasó Nochevieja con rumbo desconocido, aunque muchos apuntan a Washington, acompañando a la Reina, muy solidarias ambas con los desmanes familiares, ya oprobio del Príncipe de Asturias y su nada acomodaticia Letizia, el soriano comió turrones en el feudo familiar bajo el amparo de doña Concha. Ufano y aliviado, estuvo respaldando la convocatoria champanera perteneciente al multimillonario Arnault. Tres majas broncíneas de Manuel Valdés daban muda bienvenida, porque se apostaron en el amplio vestíbulo con chimenea. Alarde indumentario desde Dior, que sigue vacante porque no hay reemplazo para el barroco y genial Galliano ahora recreado en un magnífico libro-joya testamento de Patrick Demarchelier y que resulta catálogo excepcional de cómo el exotismo inspiró al gibraltareño. Resaltan una casi bata de cola alunarada, buen homenaje a su niñez andaluza que luego retomó guiado por la sapiencia de Eugenia Martínezde Irujo y los hermanos Canales Rivera, quedando John prendado de Cayetano. Esa Andalucía despreciada por el conde de Salvatierra en una salida de tono que indignó a los colonos andaluces. Él sigue considerándose dueño de vidas, haciendas y derecho de pernada. Un sufrimiento para la duquesa madre y cierto acojone en el resto de hermanos, ya que Salvatierra prodiga malos modos impropios de quien hoy controla la administración familiar. Cayetana pierde la cabeza con él, escogiéndolo como su ojito derecho, generalmente un poco tuerto.
Matrimonio duradero.
Eran impensables en esta noche de aniversario champanero, donde los duques deTerranova ganaron puntos ante Isabel Preysler, reconvertida en amadrinadora, con ampuloso traje Dior con lazada en la cadera izquierda y cinco pulserones diamantíferos. Colenques, el dueño de Porcelanosa, comentaba: “Somos el matrimonio más duradero. Llevamos treinta años juntos”, aunque ella se diversificó entre anunciar joyas o el Ferrero Rocher que actualmente encuentra perfección en el spot de Judith Mascó, nada que ver con la sosería precedente de una Paloma Cuevas. Ellos siguen cumpliendo la promesa de “ser padres cuando Enrique se retire”. Lo comentaban ante Patricia Olmedilla, realzada con 16 volantes en gasa ratón unida a una Arancha del Sol con chaquetilla en visón blanco, mientras Finito exudaba prestancia, aunque no inigualable a la de un Cayetano justificando la ausencia de EvaGonzález. “Tenía rodaje en Sevilla, han iniciado la quinta temporada del programa dedicado a las coplas”, aseguró a Nuria González, contrastando modelo fucsia con cuello caja con dorado bolso metalizado. Refulgía como el flexible clutchValentino en tonos plata de FionaFerrer. Lució túnica drapeada ajustada en tono rojo y destacaron los largos pendientes de brillantes azules firmados Rabat, diseñador sentado justo a la espalda oyendo consejos gastronómicos de Samantha Vallejo-Nájera. Centelleaba como las sandalias de once pulseras de pedrería de la imponente VanesaRomero, que empieza año retomando las grabaciones de La que se avecina, el gran éxito directivo de su pareja, AlbertoCaballero. Los desnudos zapatos de JimmyChoo contrastaban en rutilancia con MónicaCruz y su espalda al aire sobre plataformas de tres centímetros. No dejaban de comentar cómo el desnudo hombro derecho remarcaba la clavícula de IsabelPreysler, cuasi anfitriona con perlones al estilo de La Peregrina recién subastada en Nueva York. Surgía la duda de si se pujó por ella considerando que fue regalo nupcial de Felipe II a MaríaTudor y de Burton a Elizabeth Taylor. ¿Los nueve millones en que la remataron subieron por la apetencia de pasear colgante tan preciado de la mítica estrella hollywoodiense? Faltó el historiador JuanLuna para resolver semejante incógnita que parecía preocupar a BegoñaTrapote, a punto de marchar con Pedro, Felipe y Mar a tostarse en Punta Cana, invitados por los Rainieri, medio socios del expresidente del Gobierno tan amigo de requemarse en el Caribe. MarinaCastaño recurrió al siempre socorrido negro y se agarró bien al doctor EnriquePuras. CarmenPosadas destacó también realzador peplu mostrando hombros desnudos, buen soporte a una pulsera en plumas naturales. El prometido de María León, que eligió terciopelo negro siempre resultón, no dejó de esconderse evitando ser retratado. Él ya estuvo casado con Claudia, hija de una Pitita Ridruejo que lo saludó cariñosamente con su marido, MikeStianopoulos. Carlos Baute presumía de Astrid, no es para menos, también de aire helénico con talle muy alto, en gasa rosa. Anunciaban que pasarían fin de año en Lituania y luego retomará la serie de conciertos. Carmen Lomana prefiere Marbella como reflejo festero. Detallaba el éxito de cómo funcionó la venta benéfica de parte de su guardarropa, recaudación destinada a las monjas de la caridad. El clasicismos de su gasa azul noche también de estilo griego era animado por una pulsera tutifruti entremezclando rubís y esmeraldas. Fue sin pareja (“porque no me soportan”, dijo).
Y mientras el embajador Bruno Delaye marcaba ejemplo a seguir –malo, por supuesto, pero imitadísimo- fumando en la mesa al amparo de preciosos tapices Aubusson, santo y seña de artesanía francesa, otros curioseaban los entresijos de los vastos salones. Fue lo que hizo JulioAyesa, que casi infartó al vacilante y con bastón TomásTerry, insólito acompañante de su ex,Pilar MedinaSidonia. Ella prodiga gesto avinagrado desde que su hermano mayor cuestionó el ducado de Fernandina que ostentaba. De su padre heredó recientemente 17 millones y le quitó preocupaciones, aunque busca quitarse de encima el caserón soriano denominador de origen, le resulta gravoso y casi insoportable. Ferry tuvo palabras duras con JulioAyesa, que lo tildó de “traidor”. Fueron la incidencia casi almodovariana en una cena sin tacha, aunque algunos encontraron poco solemne el sopicaldo seguido de perdiz servido por Isabel Maestre bajo indicaciones de dos prestigiosos chefs galos. No casó con la magnificencia gastronómica que merecía el acontecimiento, donde se degustaron hasta cinco tipos de champán. Lo saboreó un orondo AntonioFournier, al que por su esmoquin alguno confundió con un crupier, observaron ante OliviaHerbosch. Exhibió el mismo aire ausente que CarolinaChávarri, aún de increíble cinturita acentuada por bordados en pedrería. Gael Collet, repartidora del rico atrezzo indumentario como delegada de Dior en Madrid, echó un símil de levita recortada sobre el lamé rosado que entusiasmó a un DanielLelonne, presidente de Moët & Chandon, mientras Gigi Sarasola adelantó que pasará estos días en la calidez de su casa de Cartagena de Indias, donde se les reunirá la estupenda Maribel Yébenes, que empieza año lanzando su propia firma cosmética y reforzando plantilla. Hasta el Caribe marcha con escala miamera propiciada por CaryLapique, aunque MarkaPérezdeCobas le servirá de introductora, guía y faro. Rehabilita nuestros físicos nacionales, de ahí que Preysler no reparase en dejarse ver con ella porque no esconde retoques o ayuditas. “Otras también lo hacen y no están como ella”, revalidó su prestigio de acaparadora de atenciones y flashes. Sonrió toda la noche admirando a las camareras vestidas de MaríaAntonieta. El detalle impactó al generalmente escurrido FernandoMartínez de Irujo, evitando pronunciarse sobre su hermano Cayetano. “Al año le pido mucho amor”, ironizó el soltero de oro.
Por Santo Domingo se ha hecho famoso el libro del juvenil Luis Valls Taberner. Contaba: “En Santo Domingo hay un caso parecido al proceso a Mario Conde, y son best-seller mis conversaciones con él. Ahora preparo algo casi autobiográfico recogiendo mi dinastía de banqueros”. Se emparejó a CristinaNieto al menos por una noche, mientras Jordi Rabat no perdió el humor cuando uno de los rasgos góticos transformó su nombre en Gordi. Aseguró que el superlujo no mermó, cosas veredes. Su tienda es superventas en Madrid. Ocuparon sitio cerca de JuanjoPuigcorbé, mientras Finito optó por corbata fina Armani y la princesa de Orleans presumía de Dior diseñado por Gianfranco Ferré como SergioBandrés de su túnica de lamé azul. Chorreó exotismo ante la mirada pasmada de ÁngelSchlesser.
Reapariciones.
Remate único y festejador, una experiencia cuasi gastronómica como la subasta de capones Cascajares. Ya es tradición pascual en un Madrid ávido de citas, pretextos y ocasión para el desprendimiento. Recaudó 50.000 euros destinados a los discapacitados del Prodi que tutelan MichiPrimode Rivera -“el jefe sigue estacionario pero bien”, aseguró refiriéndose a su padre, que fue de los grandes amigos del Rey-, y JosemiRodríguez-Sieire, con desprendido apoyo de Francisco Rodríguez. Reapareció irreconocible JeannineGirod, primera marquesa de Griñón y madre de los dos mayores de Carlos Falcó, ella abrió camino a Preysler y Fátimade la Cierva. Esperanza Aguirre vistió verde de aire austriaco y Flavia de Hohenlohe, directora de Sothebys España, un rojo característico de su familia. Ella peleó la riña con JorgeFernández, que sigue imbatible con su Ruleta de la fortuna.
Elena Tablada aseguró que su nueva presunta relación amorosa “solo es un amigo”, y que únicamente coincidieron en Marrakech. Sigue reclamándole a Bisbal y, amparada por el clan cubano, su tío, Rafa Lozano, se ha convertido en su representante. O tal aseguró cerca de la estupenda Vivian Ventura, tía de Sisita Milans del Bosch. Con estirpe épica que tanto inspiró a Umbral, se relanzó con Susy Lindberg, otra que fue clásica. Pilar Medina Sidonia remarcó el gesto airado y casi antipático que encaja poco con su dedicación actual a las antiquités que vende Christie’s. Rebosaba collares en el mejor estilo doña CarmenPolo, idéntico gesto distanciador ante la calidez de la altísima y platino Lucía Dominguín con Jara, su hija ya veinteañera. BegoñaTrapote marcó estilo con un bolso Birkin mini que levantó roncha y la princesa Teñu de Hohenlohe marchaba a “Nochevieja en Tánger con una prima del rey marroquí”. La Unesco tutela sus fotografías, que recogen veintiún matriarcados mundiales, no se encuentra mano sobre mano. Puestos a beneficencia desprendida, Carmen Lomana aligeró armarios en un mercadillo cinco estrellas.


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