Rubalcaba

07 / 09 / 2011 17:46 Gregorio Peces- Barba
  • Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
¡Gracias!

La decisión del PSOE de presentar la candidatura del vicepresidente es acertada porque renueva la ilusión de los militantes y los simpatizantes y va a producir una recuperación de nuestro tejido político.

Desde 1977 conozco a Alfredo Pérez Rubalcaba. Quizás nos viéramos antes, pero mi identificación de su persona y de su gran capacidad se produjo una vez celebradas las elecciones del 15 de junio de 1977, cuando empezó a colaborar con nosotros en la preparación de textos y de documentos, especialmente en temas educativos y científicos, para la elaboración de la Constitución. Entonces era ya un joven atleta rápido y con gran capacidad física, y al tiempo un joven científico volcado en la investigación y en la Universidad. Con su amigo ya de entonces Jaime Lissavetzky, formaban un tándem lleno de valores y de iniciativas. Su colaboración fue para mí de valor y de calidad. Más tarde seguí de cerca su rápida madurez con José María Maravall en el Ministerio de Educación y en la elaboración de la Ley de Reforma Universitaria. Desde entonces siempre fue eficaz, resolutivo y lleno de coraje. En los ministerios que desempeñó con Felipe González y con José Luis Rodríguez Zapatero demostró siempre su iniciativa inteligente y lo profundo de sus ideales. Es necesario resaltar también su gran calidad como portavoz parlamentario y lo profundo de su discurso ante la Cámara, y sobre todo su labor sobresaliente en el Ministerio del Interior, en general y especialmente en la lucha para racionalizar la velocidad de los vehículos y la circulación y para dar un golpe definitivo a la mayor lacra de este país nuestro: ETA y sus entornos, a los que ha desmantelado con rigor y con respeto a la Ley.

La decisión del Partido Socialista de presentar su candidatura a la Presidencia del Gobierno en las próximas elecciones generales es acertada porque renueva la ilusión de los militantes y los simpatizantes y, sin duda, va a producir una recuperación de nuestro tejido político y un impulso grande para la recuperación del voto socialista. Después de nuestra indudable derrota en las elecciones autonómicas y municipales, necesitábamos una sacudida y un impacto emocional como el que ha supuesto la decisión indiscutible de presentarle como candidato a la Presidencia del Gobierno. Más que nadie tiene el discurso y el prestigio para volcar la participación y devolver el ánimo de votar a muchos abstencionistas, e incluso de recuperar votos que se han ido a otras opciones. Para las personas de izquierdas y de centro izquierda es la única opción razonable. El prestigio de Izquierda Unida ha sufrido un serio contratiempo con su actitud en la investidura del presidente de Extremadura, donde con su abstención reflexiva y consciente han dado su voto al candidato del PP. En algunos ha resucitado el antisocialismo tradicional de los hermanos separados que han caído en la tentación anguitiana de las dos orillas, pese a lo claro que tienen las ideas en esa materia su buen secretario general, Cayo Lara, y el diputado Gaspar Llamazares.

En su dimensión más personal, es también Rubalcaba una persona razonable y de fiar, con la estabilidad en sus amores, en sus afectos y en sus amistades. Su vida es modesta, discreta y austera y siempre se ha considerado un servidor público, preocupado exclusivamente por el interés general en libertad e igualdad. En mi larga experiencia participando interesado siempre por lo público, no he encontrado nunca una persona más idónea que Rubalcaba para encomendarle la gestión y la gobernación de España.

COMENTARIOS

No hay comentarios

ENVIA TU COMENTARIO

  • Los campos marcados con "*" son obligatorios

Grupo Zeta Nexica