El modelo moral del socialismo

14 / 07 / 2011 12:59 Gregorio Peces- Barba
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Estamos en una línea que cambiará de dirección para las elecciones generales con el protagonismo como candidato de Alfredo Pérez Rubalcaba.

En mi anterior artículo glosé los resultados electorales del 22 de mayo, y reconocí sin discusión la victoria del Partido Popular. Mantuvimos la cuota de los seis millones de votos y perdimos más de dos millones que han contribuido, desde la abstención o desde el voto directo al Partido Popular, a esa victoria indiscutible. Algunos, movidos más por el deseo que por la realidad, se han apresurado a proclamar la muerte del PSOE para el futuro y la pérdida de cualquier posibilidad de recuperación a corto y medio plazo. Otros más arriesgados han declarado el requiescat in pace y la destrucción de un partido con más de 130 de existencia, como ocurrió con UCD en los años ochenta. No creo que esos vaticinios lleguen a convertirse en realidad y pienso que son ensoñaciones y deseos de los enemigos del socialismo que representa el Partido Socialista Obrero Español. Al contrario, creo que hemos llegado a los límites mínimos por la crisis, por nuestros errores y por la ilusión de que pueda haber otro que nos saque del atolladero. Estamos en una línea que cambiará de dirección para las elecciones generales con el protagonismo como candidato de Alfredo Pérez Rubalcaba.

No sé sí la remontada que espero podrá alcanzar la mayoría necesaria para gobernar pero tengo la convicción firme de que Alfredo va a mejorar los anteriores resultados. Las razones que me llevan a esa conclusión son varias, pero destaco que el Partido Popular habrá ya experimentado para algunos meses sus fórmulas de salida de la crisis, y también que Pérez Rubalcaba me produce una gran confianza.

Aunque Rajoy lanza mensajes tranquilizadores sobre el mantenimiento de los gastos sociales, los primeros signos en ayuntamientos y en comunidades autónomas que gobierna el PP, y que son gran mayoría en España, no son esperanzadores y más bien recortan y limitan los progresos sociales e instituciones de control de sus gobiernos. La señora Cospedal ha sido la primera, al suprimir en Castilla-la Mancha al Defensor del Pueblo autonómico y a otros organismos de vigilancia de las instituciones que preside la señora secretaria general del PP.

Se puede sospechar con fundamento, que Rajoy, con el pretexto de la crisis y de la necesidad de limitar gastos, va a desmantelar muchas conquistas sociales conseguidas por los socialistas a lo largo de los años, especialmente los últimos incorporados en la primera legislatura de Rodríguez Zapatero. Volvemos al libre mercado salvaje y sin límites, al aumento de los privilegios de la Iglesia católica, a recortes en las garantías de empleo para los trabajadores y a otros sacrificios para los sectores más modestos.

Ese diagnóstico que perjudicará a los más y beneficiará a los menos solo tiene un remedio, que es la victoria de Alfredo Pérez Rubalcaba. Si los ciudadanos mayoritariamente toman conciencia de esas derivas tan perjudiciales para ellos tienen en su mano rectificar y apoyar una nueva mayoría socialista con Rubalcaba al frente. La experiencia en estos meses de las “realijaciones” del PP, aunque harán lo posible por enmascararlas hasta las elecciones generales, y su forma de hacer política, pueden abrir los ojos de muchos desorientados que creen ingenuamente que el PP puede ser la solución. Seguirá siendo el problema y cuanto antes la mayoría tome conciencia de esa realidad, antes el país recuperará el pulso. De nuevo vox populi vox dei y que sea para bien.

COMENTARIOS

  • Por: Que hartazgo 01/09/2011 10:59

    ¿Hablas de moral militando en el PPSOE?. Que cachondo eres.

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