Trece años
Luis Sánchez Polack, Tip, nos dejó un mes de febrero. Representaba la ausencia de la vanidad. Regalaba su ingenio a manos llenas.
trece años huérfanos de su humanidad y su talento. Me refiero a Luis Sánchez Polack, Tip, que nos dejó en este mes de febrero. Representaba la ausencia de la vanidad. Regalaba su ingenio a manos llenas. No le importaba que le atribuyeran a su compañero de galas, José Luis Coll, el laurel de intelectual. Y con todo mi respeto y afecto hacia Coll y su memoria, el intelectual era Tip. Tenía una preceptiva literaria asombrosa. Había leído a los clásicos. Escribía poemas divertidísimos, ajustados a la métrica y la rima, con facilidad pasmosa. Era igual dentro que fuera, en casa que en la calle, en su humor que en su amor. Tip no creó ningún personaje de sí mismo, porque el personaje iba con él, naturalmente, allá donde él fuera. Así en el aeropuerto de Barajas, ante un bigotudo y fornido guardia civil que le ordenó un nuevo paso por el detector de metales: “Lo que usted mande, buena mujer”.
Primer y único campeón del mundo de carreras de bidés. En Ponferrada, los bidés de los cuartos de baño se conectaban con la pared mediante un tubo flexible. Luis desconectó todos, y en los pasillos del hotel del Temple se celebró el primer campeonato del mundo, del que salió vencedor sin dificultad. Luis del Olmo tuvo que dar alguna explicación a los responsables del hotel. Paseábamos Antonio Mingote, Antonio Ozores, Tip y el que escribe por el paseo de Rosales, después de haber cumplido con nuestro Debate del estado de la nación. Nos dirigíamos a un bar a tomar el aperitivo. Se acercó un indigente a pedir limosna. Tip lo invitó a compartir el aperitivo con nosotros. Pidió la cuenta y pagó el pobre. Después le dio todo lo que llevaba encima, pero el golpe de genialidad estaba dado. En un quiosco de prensa: “Por favor, el Frankfürter Allgemaine”. Lo compró. El quiosquero no salía de su asombro. Tip se apercibió de ello y le aclaró el motivo de su adquisición: “No entiendo ni patata de alemán, pero es para hacer los crucigramas”. Y mil historias más. Cada día más cerca y recordado.


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COMENTARIOS
Desde pequeño escuché el debate del estado de la nación (tengo 36 ahora) y he de decir que será el mejor programa de radio que se ha hecho nunca en este país. Por mi parte TIP y su nacimiento en el seno de una familia acomodada siempre será el mejor si, el marqués me lo permite ;)