Purga en la corte saudí

14 / 11 / 2017 Alfonso S. Palomares
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La limpieza llevada a cabo por el heredero del trono supone un terremoto político en el reino.

Mohamed Bin Salman besa la mano de Mohamed Bin Nayef tras ser nombrado heredero. Foto: Al-Ekhbariya/AP

Nadie esperaba una purga de las dimensiones como la que agita la corte de Arabia Saudí. Un verdadero terremoto social, político y religioso. Los saudíes están desconcertados y tratan de interpretar la dirección de este viento que se ha convertido en huracán llevándose por delante a 11 príncipes, cuatro ministros en ejercicio, docenas de clérigos, importantes mandos militares así como dorados millonarios y hombres de negocios vinculados a las distintas facciones de la familia real saudí, entre los detenidos está el más rico de los príncipes, el multimillonario Alwalid Bin Talal. Es una novedad que haya salido del núcleo duro de la familia real de Riad. Hasta ahora la corte saudí era absolutamente hermética, se comparaba a menudo con los buenos tiempos del Kremlin en la época comunista.

En Arabia se considera verdadera familia real a los descendientes de los siete hijos que el rey Abdelaziz Saud tuvo con su esposa Hussa al Sudaira, la preferida y más influyente de sus esposas. ¿Cuántos príncipes hay en Arabia? ¿Cinco mil? ¿Seis mil? Los harenes de las distintas ramas familiares de los Saud producen príncipes como hongos la lluvia. En la corte se repartían el poder y la riqueza teniendo en cuenta una serie de contrapesos para mantener los equilibrios.

Ahora, el príncipe heredero ha roto con esta tradición en una feroz lucha por el poder, por todo el poder. Mohamed Bin Salman tiene 32 años, es hijo del rey Salman, de 81, y fue nombrado heredero por su padre en el mes de junio, desplazando a Mohamed Bin Nayef. Fueron muchos los que sin oponerse a la designación, no les convenció y surgieron bastantes opositores en la sombra, pero los servicios secretos de Salman tenían cien ojos. Con el rey a punto de morir o abdicar, Bin Salman quiere hacerse con todas las riendas del poder para evitar sorpresas. Dada su juventud, podría permanecer en el poder más de 50 años y quiere asentarse en bases sólidas para afrontar ese largo futuro.

Comité anticorrupción

Para esta operación el heredero creó ad hoc, con el apoyo de su padre, un inédito Comité Anticorrupción para hacer la limpieza que está llevando a cabo. Hace dos semanas, en un foro de inversores, prometió poner en marcha “una Arabia moderada, abierta y tolerante”. Quiere romper con la imagen de un país considerado como exportador del wahabismo, la versión integrista del islam que apoya el yihadismo por el mundo. “No queremos convivir otros treinta años con ideas extremistas, queremos destruirlas ya –añadió–El objetivo es preservar el dinero público, castigar a las personas corruptas y a aquellos que se aprovechan de su posición”. El ministro de Finanzas, Al-Jordaan, precisó: “El reino abre una nueva era y una política de transparencia y responsabilidad”. El príncipe quiere llevar a cabo una transformación económica y social para asegurar la supervivencia económica en un futuro sin petróleo. ¿Una revolución desde arriba en Arabia? Veremos.

Escríbanos: tiempo@grupozeta.es

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