Estrés, alcohol o crisis de pareja: ¿qué provocó la masacre de Kandahar?

20 / 03 / 2012 12:16 Peer Meinert (dpa)
  • Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
¡Gracias!

El baño de sangre cometido por un soldado estadounidense en Afganistán podría provocar una retirada precipitada de las tropas estadounidenses del país, con consecuencias imprevisibles para toda la región. Pero detrás de todo también está la historia personal de un soldado. ¿Qué le llevó a cometer la masacre?

La foto del supuesto atacante Robert Bales, que circula estos días en los medios estadounidenses, muestra a un hombre joven y simpático con un pesado casco militar. De sonrisa brillante y despreocupada, no hay ni rastro de muerte o sufrimiento de la guerra en su rostro. La imagen podría ser de un anuncio publicitario del Ejército estadounidense y el mensaje podría ser algo así como "la guerra puede ser hermosa".

Pero el hombre con esa sonrisa de victoria está en estos momentos arrestado en una celda fuertemente vigilada en una base militar en el estado de Kansas esperando un proceso militar. El crimen que el suboficial cometió supuestamente representa la parte más oscura de una guerra que dura ya más de diez años. Estados Unidos está bajo estado de shock.
  

El país se pregunta desesperadamente qué es lo que llevó a este hombre casado y padre de dos hijos a cometer semejante atrocidad: nueve niños se encontraban entre los 16 civiles que mató en plena noche. ¿Cómo puede explicarse algo así?
  

Los medios estadounidenses desgranan pieza a pieza la vida y carrera militar de ese hombre. Todo indicaba una carrera modelo: tras los ataques terroristas de septiembre de 2001, en ex corredor de Bolsa se enrolló en el Ejército y se formó como tirador de precisión. Era un buen soldado y fiable, estuvo tres veces destinado en Irak y luego en Afganistán. Un compañero contó incluso que le salvó la vida en ese país. Cero indicios que puedan apuntar a la masacre.
  

Por otro lado asoman las primeras especulaciones, en las que entraron al parecer en juego el alcohol, el estrés, problemas financieros o matrimoniales. El Ejército y el Pentágono callan oficialmente, pero se filtran informaciones por detrás. "Al final será una combinación de estrés, alcohol y problemas domésticos, simplemente explotó", citó el diario "The New York Times" una fuente anónima del gobierno. Algo que dice todo y no dice nada al mismo tiempo.
  

Su abogado lo negó de inmediato: el matrimonio marchaba bien y no sabe nada de alcohol. Tampoco hubo motivos racistas. "Nunca se pronunció de forma xenófoba contra los musulmanes". Y tampoco era un tipo agresivo, sino más bien tranquilo y de carácter suave.
  

Pero recientemente fue testigo de cómo una mina le arrancaba la pierna a un compañero. Y ello le puso bajo presión: tras tres operaciones de guerra en Irak, el Ejército le hizo creer que eso había acabado. "A él y a su familia les dijeron que no habría más operaciones en Cercano Oriente". Y el suboficial no quería ir a Afganistán.
  

En lugar de eso, había esperado ser promocionado para solucionar sus problemas financieros, aseguraba el domingo el "Washington Post". Tres días antes de la masacre, su casa en Tacoma, en el estado de Washington, había sido retirada del mercado inmobiliario y las autoridades habían colgado a la entrada un cartel de "inhabitable".
  

Otro indicio de que el acusado podría sufrir trastornos postraumáticos derivados de la guerra es que en 2010 tuvo un accidente de automóvil en Irak y sufrió heridas cerebrales.
  

El abogado no descarta por lo tanto que ello provocara trastornos de la personalidad y falta de control. Incluso se habla de una posible segunda herida en la cabeza, informaciones que empañan cada vez más la sonriente imagen del soldado.
  

Oficialmente los jueces militares no presentaron una acusación formal. La mujer y los dos hijos del supuesto atacante fueron trasladados a la base del soldado en el estado Washington, por motivos de seguridad.
  

Y mientras, el supuesto culpable debe contar con lo peor: el secretario de Defensa, Leon Panetta, ya señaló que la fiscalía militar podría exigir la pena de muerte.

COMENTARIOS

No hay comentarios

ENVIA TU COMENTARIO

  • Los campos marcados con "*" son obligatorios

Grupo Zeta Nexica