El problema del Congo

08 / 01 / 2018 Daniel Knowles Kinshasa (República del Congo)
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Un polvorín en el corazón de África.

Los congoleños deben votar cuanto antes

¿Qué haces cuando alguien abusa de tu hospitalidad y no quiere irse? La gente de la República del Congo verá cómo en 2018, su presidente, Joseph Kabila, sigue en el cargo, más de un año después de que tuviera previsto dejarlo. En algún momento de 2018 el país tiene pensado celebrar elecciones, aunque también lo pensó en 2017 y en 2016. Si se retrasan de nuevo, y es cada vez más probable, el resultado podría ser un caos.

El Congo, en el corazón de África, es uno de los países con mayor riqueza potencial del mundo. Su tierra rebosa de diamantes, cobre, cobalto (utilizado en la nueva generación de coches eléctricos), oro y otros metales preciosos. Sus bosques tropicales, entre los menos explorados y conocidos, contienen toda clase de las más raras y espectaculares flora y fauna. Sin embargo, la historia política del país, que se remonta a finales del siglo XIX, cuando fue fundado por el rey Leopoldo de Bélgica, si no antes, está llena de abusos y violencia. En casi sus 70 años de independencia, ni una sola vez un presidente congoleño ha cedido el poder de forma pacífica.

Kabila, que se convirtió en presidente con 29 años después del asesinato de su padre en 2001, no será una excepción. Sus comienzos fueron prometedores: contribuyó a negociar un tratado de paz que permitió a las tropas de casi una docena de países africanos retirarse del Congo, lo que ayudó, a su vez, a reunificar un territorio de casi el tamaño de Europa Occidental bajo un único liderazgo, al menos en teoría. En 2006 diseñó la Constitución que hoy él mismo desafía, y fue elegido en las primeras elecciones relativamente limpias desde 1960. Las compañías mineras extranjeras le respaldaron, trayendo consigo un auge económico que ha ayudado a convertir Kinshasa en la tercera ciudad más grande de África con mayor crecimiento. 

Baño de sangre

Pero todo ha ido cuesta abajo desde entonces. En 2011, la reelección de Kabila estuvo claramente amañada. Y en 2016, cuando debería haberse retirado, se negó a celebrar elecciones. Así como su autoridad ha disminuido, también lo ha hecho la seguridad. El año pasado, una disputa sobre la sucesión de un jefe local de Kasai, una provincia del Sur rica en diamantes, se convirtió en una sangrienta sublevación contra el Gobierno. Miles de insurgentes murieron, incluidos dos observadores de Naciones Unidas. Otros conflictos se están produciendo en el Este, donde empezó la guerra en 1997. Casi un millón de personas han huido de sus casas en 2016 y 2017 (más que en Siria, Yemen o Sudán del Sur).

¿Se celebrarán elecciones en 2018? A finales de 2016, para evitar manifestaciones masivas, Kabila llegó a un acuerdo para permanecer en el poder un año más mientras se creaba un nuevo registro de votantes. Desde entonces, la oposición se ha fragmentado. Etienne Tshisekedi, veterano opositor que atrajo a las masas en 2016 cuando regresó al Congo después de una larga enfermedad, murió en febrero de 2017. Muy pocos tienen la suficiente popularidad para ser una amenaza real a la presidencia. Hoy, dice Patrick Muyaya, representante de la Asamblea Nacional, el presidente es “el maestro relojero”. Aunque no hay calendario, la comisión electoral ya ha insinuado que habrá que esperar todavía hasta 2019. Sin embargo, según algunos que conocen bien a Kabila, las iniciativas del presidente están impulsadas tanto por la indecisión como por estrategia. Además, Kabila tiene hoy pocos aliados auténticos; es prácticamente imposible encontrar a un congoleño al que le guste Kabila. Y, por si todo esto fuera poco, la economía se encuentra en serios aprietos. Las elecciones se han retrasado otra vez y la legitimidad del Estado se ha debilitado. Para los nueve presidentes vecinos del Congo, varios de los cuales han tenido más éxito para conservar el poder, el polvorín congoleño ofrecerá un inquietante panorama en 2018.

Daniel Knowles: corresponsal en África de The Economist

Escríbanos: tiempo@grupozeta.es

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