Los espías y el imán de Ripoll

14 / 09 / 2017 Javier Otero
  • Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
¡Gracias!

Los servicios de inteligencia vigilaron la primera célula con la que estuvo en contacto el presunto cerebro de los atentados de Cataluña incluso tras la absolución de sus miembros.

Imán: Mezquita de Ripoll, donde ejerció como imán Abdelbaki Es Satty. Foto: Francisco Seco

El Centro Nacional de Inteligencia mantuvo bajo vigilancia a la primera célula yihadista con la que estuvo relacionado Abdelbaki Es Satty, considerado el líder del grupo que llevó a cabo los atentados de Cataluña del pasado mes de agosto. El seguimiento sobre al menos uno de los miembros de esa primera célula continuó después de que fuera absuelto tras su detención hace una década. Los servicios de espionaje estuvieron al corriente, por lo tanto, de las actividades de este compañero de los primeros pasos de Es Satty.

Abdelbaki Es Satty, que murió en la explosión de la casa de Alcanar donde preparaban los explosivos para un gran atentado en Barcelona, convivió con miembros de esta célula, detenida en la conocida como operación Chacal. El principal organizador de los recientes atentados en Barcelona y Cambrils había compartido piso (según un testigo de este caso) con un yihadista que se inmoló en un atentado contra un cuartel de carabineros italianos en Nasiriya (Irak) en el que murieron 28 personas en 2003.

Es Satty, que antes de su muerte hacía las funciones de imán en la mezquita de Ripoll, también ejerció como tal en la mezquita Al Furkan de Vilanova i la Geltrú (Barcelona) años antes. Este local fue el centro de reuniones de la célula de la operación Chacal. El móvil de Es Satty fue intervenido por la Policía y se comprobó su trato con los miembros de la célula en una mezquita en la que se captaban fondos para sus operaciones terroristas. No obstante, la investigación no pudo acreditar de forma suficiente su participación en aquellos hechos, por lo que no fue procesado. Tras su paso por esta mezquita, Es Satty terminó comandando años después la célula que realizó los atentados en Cataluña que dejaron 16 muertos.

Además, la investigación sobre la célula de Vilanova descubrió que sus miembros habían contactado con un misterioso personaje, un argelino experto en explosivos llamado Mounir, con el que se habían reunido en Barcelona para hablar de la realización de atentados. Años después, la nueva célula terrorista alrededor del imán de Ripoll planeó un atentado con una enorme cantidad de explosivos en Barcelona. En la explosión de Alcanar, donde aparecieron los restos de Es Satty, han aparecido restos de una tercera persona aún sin identificar. Los miembros de la célula que atentó en Cataluña realizaron viajes a Bélgica y Francia que los investigadores relacionan con la preparación de los atentados y, por lo tanto, con que la célula de este ataque, compuesta mayoritariamente por jóvenes sin experiencia, fue preparada desde fuera. 

Seguimiento

El seguimiento al que sometieron los servicios de inteligencia españoles a los miembros de la célula yihadista de Vilanova, la primera con la que tuvo relación Es Satty, salió a la luz cuando uno de los integrantes de la misma, que fue absuelto en el juicio sobre esta operación celebrado en octubre de 2009, pidió la nacionalidad española. Se trataba de Hassan Mordoude, que había viajado a Siria junto con su esposa y sus tres hijos. Según la investigación de la operación Chacal, Mordoude tendría previsto viajar a Irak para cometer un atentado suicida con la red de Al Zarqawi, lugarteniente del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, lo que no quedó suficientemente acreditado en el juicio.

Mordoude había solicitado la nacionalidad en 2005, antes de ser detenido. El Ministerio de Justicia se pronunció sobre esta petición en marzo de 2012, cuando la desestimó “por razones de seguridad nacional” basadas en informes del Ministerio del Interior, además del hecho de haber sido detenido y procesado en la operación Chacal. A pesar de ser absuelto, para el Ministerio del Interior, el hecho de que “entre los hechos probados” constara el viaje a Siria, pero también su detención en ese país por los servicios de seguridad sirios, hasta que fue expulsado a Marruecos, eran suficientes para denegar su solicitud de nacionalidad, según argumentó el Ministerio de Justicia, que es el competente para concederla.

Tras serle denegada la nacionalidad, Mordoude presentó un recurso ante la Audiencia Nacional. En ese trámite, la Abogacía del Estado citó un nuevo informe, esta vez del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), en el que “se señalan razones suficientes para no conceder la nacionalidad española al recurrente por motivos de seguridad nacional”. El informe del CNI añade otros datos, que eran desconocidos hasta ese momento, referidos a Hassan Mordoude. El espionaje español cita que durante la estancia de Mordoude en el centro penitenciario Alicante II “reconoció su intención de inmolarse en zona de guerra”.

Destaca que no se trata de un seguimiento del CNI a un miembro de un grupo terrorista condenado, sino que mantuvo bajo vigilancia incluso a uno de los absueltos, para seguir la pista de sus pasos posteriores. Además de la información reservada sobre su paso por la prisión, que no fue usada en el juicio de la operación Chacal, el CNI siguió a Hassan Mordoude. El informe que se adjuntó cuando intentó conseguir la nacionalidad señala que, tras el juicio, trasladó su residencia a Vilanova i La Geltrú junto con su familia y su hermano. El CNI le mantenía bajo vigilancia años después de que saliera de prisión, al menos cuando recurrió para conseguir la nacionalidad. Los servicios de inteligencia informaron a la Audiencia Nacional de que Mordoude acudía con frecuencia a rezar a la mezquita Al Furkan. Esta es la mezquita en la que Abdelbaki Es Satty, que moriría años después en la explosión de Alcanar previa al atentado de Las Ramblas de Barcelona, fue imán antes de serlo en Ripoll. El CNI informó que Mordoude era conocido entre la colonia de inmigrantes “tanto por su radicalidad como por sus manifestaciones en contra de Occidente y la sociedad española en particular”. Mordoude fue absuelto por falta de pruebas. 

Alcacar-bombona-F

La casa de Alcanar donde murió el imánde Ripoll. Foto: Jaume Sellart/EFE

Irregularidades y torturas

El informe del CNI destapa, por lo tanto, el seguimiento que el servicio de inteligencia realizaba de los miembros de la célula después de que hubiera llegado a su fin su recorrido judicial. El resto de los miembros de la célula desarticulada en la operación Chacal (salvo Mordoude y otro más, que resultaron absueltos) fueron condenados a penas entre los cinco y nueve años de cárcel. Sin embargo, el Tribunal Supremo anuló estas condenas por irregularidades en las detenciones, las escuchas telefónicas y por torturas a los detenidos.

La operación Chacal estaba relacionada con otra, conocida como Tigris. Esta última red operaba en Santa Coloma de Gramenet. Allí, un grupo que se autodenominaba Alkalaa (La Fortaleza) proporcionó cobijo, cobertura económica y facilitó la salida de España a algunos de los terroristas que intervinieron en los atentados del 11-M. Uno de los miembros de este grupo, que huyó a Bélgica tras ser detenido en Santa Coloma en junio de 2005, estaba conectado con Mohamed Mrabet Fahsi, ya que había realizado las gestiones para que un experto argelino se entrevistara con Mrabet  en Barcelona para hablar de la fabricación de explosivos, del suministro de armas y de realizar atentados en Europa.

Mohamed Mrabet Fahsi, carnicero de profesión, era el presidente de la asociación de la mezquita Al Furkan de Vilanova, desde la que se habría dado cobertura a huidos y reclutado y dado apoyo a quienes luego actuaron como terroristas suicidas. En su casa vivió, entre otros, el responsable del atentado contra el cuartel de los carabineros italianos en Nasiriya (Irak), Belgacem Bellil. La red que se destapó en la operación Tigris había ayudado en la huida de tres autores de los atentados contra los trenes de cercanías que se cobraron la muerte de 192 personas en Madrid. 

Atentados del 11-M

La relación con los atentados terroristas del 11-M (11 de marzo de 2004) es una constante en algunos de los últimos atentados yihadistas ocurridos en Europa. Uno de los nombres clave es el de Djamel Beghal, que mantuvo relación con Cherif Kouachi, uno de los terroristas de los atentados en Francia contra el semanario satírico Charlie Hebdo. Beghal también está conectado con Abdelhamid Abaaoud, considerado el cerebro de estos atentados y cuyas huellas aparecieron en un piso de la localidad belga de Charleroi donde se reunieron los terroristas que atentaron en el aeropuerto y el metro de Bruselas y también los de París. Abaaoud apareció en una foto junto con Farid Melouk, que tuvo una estrecha relación con Djamel Beghal durante el tiempo que estuvieron juntos en prisión. Melouk, Beghal y Kouachi fueron fotografiados juntos por los servicios de inteligencia franceses. Por su parte, el autor del ataque al supermercado de productos judíos, Amédie Coulibaly, acompañó a su pareja al aeropuerto de Barajas, en Madrid, para que viajara a Turquía, la ruta habitual para pasar a Siria de quienes quieren ser combatientes del Estado Islámico (EI). Ambos habían visitado la casa de Beghal en Francia.

Djamel Beghal también estuvo relacionado con los miembros de la mezquita de Finsbury Park de Londres, donde predicaba el clérigo radical Abu Hamza y que era visitada por Zacarías Moussaoui, condenado por los ataques del 11-S en Estados Unidos. Se trata de un hombre que fue considerado el líder de varias células belgas y francesas que preparaban el ataque a la embajada de Estados Unidos en París.

Beghal viajó varias veces a España y cumplió condena en Francia por el intento fallido de dicho ataque contra la embajada de Estados Unidos en Francia. Para la preparación de este atentado, Beghal tenía pensado pasar a Francia desde España. Cuando fracasó, uno de sus discípulos, Nizar Trabelsi, pasó por España con el mismo objetivo, aunque fue detenido en Bélgica. Trabelsi se alojó en Navarra en la casa de una persona que luego fue detenida en una operación contra una célula encabezada por Mohamed Boualem Khouni, que había mantenido frecuentes contactos con Imad Eddin Barakat Yarkas, Abu Dahdah, cuyo nombre apareció relacionado con los autores de los atentados de las Torres Gemelas del 11-S y que fue llamado como testigo en el juicio de los atentados del 11-M. Este también tuvo relación con Djamel Dahmani, miembro de una célula radicada en Madrid, que se coordinó con la de Vilanova (en la que estuvo implicado Es Satty, el imán de Ripoll que murió en la explosión de Alcanar, relacionada con los atentados de Cataluña de agosto).

La ayuda de la célula de Vilanova vino de la mano de Omar Nakcha, el enlace con la red Zarqawi en Siria. Nakcha fue condenado y luego absuelto en la operación Chacal. Este fue considerado líder de una red con ramificaciones en España, Italia, Alemania, Turquía, Siria e Irak, según los autos judiciales de aquel caso. Nakcha también ayudó a escapar de España a Mohamed Belhadj, la persona que alquiló el apartamento de Leganés en el que se inmolaron parte de los autores de los atentados del 11-M.

Uno de los últimos casos relacionados todavía con estos atentados ha sido la detención y puesta en libertad de Abdelillah El Fadual El Akil, reclamado por Marruecos por su presunta pertenencia a una banda terrorista, en la que habría ejercido labores de financiación. Su nombre ya apareció en el sumario de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. Según esta investigación, habría ayudado a uno de los autores de los ataques, conocido como el Chino, a entrar ilegalmente en España. El Akil fue finalmente absuelto por el Tribunal Supremo.

Cataluña se ha convertido en uno de los más importantes centros de actividades del terrorismo yihadista en España. Con unos 70 detenidos en más de una treintena de operaciones policiales desde el año 2012, se encuentra muy lejos de los 36 detenidos y 16 operaciones que se han producido en Madrid, la siguiente comunidad autónoma por importancia en esta clasificación. En toda España se han producido 126 operaciones con unos 250 detenidos desde 2012.

Mohamed Mrabel Fahsi, el carnicero de Vilanova y presidente de la asociación cultural de la mezquita Al Furkan, relacionado con Abdelbaki Es Satty, se convirtió en el líder de la red yihadista en Cataluña tras varias operaciones policiales contra estas redes.

Atentado-contra-base-italiana,-Nasiriya,-Irak-2003-05-F

Suicida: Escena del atentado en la base de los carabineros italianos en Nasiriya (Irak) en 2003, donde murieron 28 personas. Foto: ALI HAIDER/EFE

Op-Chacal-02--F

Miembros de la Guardia Civil durante la operación Chacal. Foto: Diego Calderón 

Escríbanos: tiempo@grupozeta.es

COMENTARIOS

No hay comentarios

ENVIA TU COMENTARIO

  • Los campos marcados con "*" son obligatorios

Grupo Zeta Nexica