Los amos del suelo

22 / 02 / 2008 0:00 Javier Otero
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Pedro García Meroño, Fernando Martín, Tomás Fuertes, Jesús Ger... Quince grandes empresarios controlan la mayor parte del terreno edificable en España.

Cinco particulares anónimos acaparan nueve millones de metros cuadrados de suelo urbano en España. Uno de ellos, en Murcia, es dueño de casi la mitad de este paquete. Los datos, del Atlas Estadístico de las Áreas Urbanas de España del Ministerio de Vivienda, esconden la intención del Gobierno de conocer quiénes son los amos de España, los grandes acaparadores de suelo.

Aunque originalmente pretendía hacer públicos los nombres de los mayores propietarios, al final el Gobierno no lo ha hecho alegando razones legales sobre la protección de datos personales. Cuando estuvo en la oposición, el PSOE defendió cambios en la ley de suelo para que la identidad de los dueños fuera de dominio público.

Retrato

Pero la preocupación del Ejecutivo sobre la concentración de la propiedad de estas hectáreas de oro sigue ahí. Esos cinco grandes propietarios son, en todo caso, una curiosidad estadística, porque los mayores dueños de terrenos donde está permitido poner ladrillos son un poderoso grupo que concentra sus intereses en la corona de las grandes áreas urbanas a través de empresas constructoras o simplemente de sociedades instrumentales.

Si se escarba entre los grandes constructores, se puede hacer un retrato de los amos de España. Algunas grandes inmobiliarias han apostado fuerte por hacerse con grandes paquetes de suelo. Así Fernando Martín se ha ganado la fama de ser uno de los mayores propietarios de hectáreas urbanas. La sociedad que preside, Martinsa Fadesa, acumula casi 30 millones de metros cuadrados, de los que unos 20 están en España. Sólo en Madrid es el dueño y señor de los principales desarrollos urbanísticos en construcción, como Las Tablas y Montecarmelo.

Pero no a todos les ha ido tan bien. Tras su fulgurante ascensión, Enrique Bañuelos, de Astroc, símbolo de los triunfadores del último boom inmobiliario, llegó a acumular 10 millones de metros cuadrados. Ahora ha visto declinar su buena estrella y ha cedido la presidencia de la empresa, aunque sigue siendo uno de sus dueños. Las dificultades en Bolsa de Astroc le han llevado a vender buena parte de su cartera de suelo en los últimos meses. Hoy, Juan Carlos Nozaleda, el nuevo presidente, cuenta con unos 8 millones de metros, de los que 4,2 están en España. Otro de los grandes, Rafael Santamaría, presidente de Reyal Urbis, alcanza los 8,5. Las grandes constructoras no siempre tuvieron tanto suelo. Hace pocos años las inmobiliarias más fuertes confesaban tener una reserva de suelo que oscilaba entre el millón y los 2,7 millones de metros para cada una de ellas.

Fernando Martín acaba de anunciar en el estreno en Bolsa de la nueva Martinsa Fadesa que ésta seguirá teniendo como principal actividad la gestión de suelo, por delante de la construcción. A pesar de la crisis, apuesta antes por el suelo que por el ladrillo. Una decisión llamativa en un momento en el que las inmobiliarias con problemas se dedican a vender las joyas de la abuela, sus carteras de suelo, para salir de los apuros financieros.

Sembrar para recoger luego, como Fernando Martín, es lo que hizo Luis Portillo (Inmobiliaria Colonial, Inmocaral). Hijo de un maestro albañil, Portillo, dio en el clavo al hacerse con suelo en la crisis económica de comienzos de los años noventa. El boom de la vivienda posterior le puso en órbita. Hoy tiene 2,7 millones de metros en su haber.

Esther Koplowitz, por su parte, tiene a través de Realia, la filial inmobiliaria de FCC, 3,1 millones de metros cuadrados. Según confiesa en sus últimos resultados trimestrales, el margen bruto obtenido en las ventas de suelo es del 56%. Un millón de esos metros se concentra en Madrid y otros 800.000 en Sevilla.

Seguir la pista de los amos del suelo de España es difícil. Pero, a grandes rasgos, en el sector inmobiliario todo el mundo coincide en que, por ejemplo, uno de los mayores propietarios históricos en Madrid es la familia Cort. En su ámbito de actuación, especialmente en el este de la ciudad, una vez construida y vendida toda la zona de la Quinta de los Molinos, cercana a los parques feriales, ha comandado la operación urbanística de Valdebebas o ciudad aeroportuaria, donde se ubica la nueva ciudad deportiva del Real Madrid y que contará con un parque cinco veces más grande que El Retiro de Madrid. En Valdebebas, la familia Cort ostenta la propiedad de unos dos millones de metros cuadrados.

Si se rastrea la propiedad de las parcelas de otro de los grandes desarrollos urbanísticos de esta ciudad, como es el nuevo barrio de Montecarmelo, ésta se reparte entre Luis Portillo (Colonial), Fernando Martín (Martinsa) y FCC. Pero aún se pueden encontrar propietarios particulares con porciones importantes de terreno y algunos nombres famosos. La familia Banús, conocida por la construcción de grandes barrios de Madrid como El Pilar en los sesenta y Puerto Banús en Málaga, aunque venida a menos, todavía aparece como propietaria de terrenos sobre los que se asientan los nuevos desarrollos urbanísticos del norte de la capital.

El duque de Rivas es otro de los grandes propietarios, junto con la familia Corsini y los Ónega, del área del sureste de Madrid. En el lado contrario de su área metropolitana, el nombre que más suena es el de Luis García Cereceda, pero en el resto también están los Sierra Sanfiz, en la zona de Aravaca, los Asúa (la familia de un concejal del Ayuntamiento de Madrid) en Parla, donde también tienen importantes propiedades los Sahuquillo o los Mondéjar en la zona de El Plantío. En cuanto a empresas, según los datos del Ministerio de Vivienda, una sola compañía tiene en su poder en el área de Madrid casi 6 millo nes de metros de suelo urbano y otros 5 millones en rústico.

‘El Pocero’

Por los alrededores quizás el más famoso ha sido el proyecto de Francisco Hernando, el Pocero, en Seseña (Toledo), limítrofe con Madrid. Hernando ha construido una nueva ciudad en 1,8 millones de metros gracias a que compró una finca rústica de casi un millón de metros cuadrados para después recalificarla y edificar el proyecto en el que vivirán unas 70.000 personas. Y eso no es nada, ahora anuncia que su sueño es construir en Madrid una ciudad de un millón de habitantes.

Algunos promotores como Méndez Pozo, originario de Castilla y León, dio el salto hace unos años a Castilla-La Mancha e intenta meter la cabeza ahora en Madrid comprando suelo en la operación Campamento, un nuevo barrio que nacerá de las ruinas de antiguos cuarteles militares.

En Rivas Vaciamadrid, cerca de la capital de España, donde tres grandes propietarios se reparten prácticamente todo el suelo, feudo del duque de Rivas y la familia Corsini, el Ayuntamiento ha conseguido que éstos le cedan hasta un 45% en suelo residencial y un 66% del industrial para vivienda social y dotaciones de la ciudad. Curiosamente su alcalde, de Izquierda Unida, está convencido de que la concentración del terreno en pocas manos lo ha hecho más fácil.

Levante

Pero es en la Comunidad Valenciana donde las leyes sobre urbanismo han disparado el poder de los dueños del suelo. Bancaja Habitat, la filial inmobiliaria de esta caja de ahorros, tiene 45 millones de metros cuadrados en propiedad repartidos en esta comunidad, Madrid, Barcelona, Andalucía y la Rivera Maya (México). Otro de los poderosos de la zona, Luis Batalla, con Lubasa, acumula 10 millones de metros.

El promotor Enrique Ortiz, al que muchos consideran el dueño de Alicante, tiene entre manos un proyecto urbanístico de 4,5 millones de metros cuadrados. Fernando Gallego, de Llanera, una de las primeras constructoras a las que le ha pasado factura la crisis inmobiliaria, manejaba siete millones. A Jesús Ger, dueño de Marina D’Or, la Generalitat le ha encargado el desarrollo de 18 millones de metros cuadrados del proyecto Mundo Ilusión.

Entre los grandes propietarios de suelo urbano retratados en el Atlas del Ministerio de Vivienda seguro que aparece el empresario gallego Manuel Núñez, de la empresa Nuaria, implicado en el escándalo de Totana (Murcia) y dueño de 2,2 millones de metros cuadrados, aunque en el apartado de suelo rústico. Con la recalificación que ha abortado la operación policial Tótem, podría haber aparecido entre los grandes dueños de suelo urbano.

Particulares

Y eso en una zona donde se encuentra el mayor propietario particular de terreno edificable de España, que acumula más de 4,5 millones de metros cuadrados, muy por encima del siguiente en la lista de grandes propietarios a título particular del Atlas, un madrileño que en 6 parcelas acumula un millón y medio de metros cuadrados. Aunque en Murcia la empresa Polaris World de Pedro García Meroño ha llegado a manejar una cartera de suelo de 40 millones de metros cuadrados. En esta región también hay que contar con Tomás Fuertes, a quien se calcula que tiene en su poder 20 millones de metros cuadrados.

El hecho de que algunos de los mayores propietarios de terrenos lo sean a título particular y no a través de sociedades responde casi siempre a tierras recibidas en herencia, que no ponen a nombre de empresas debido a las ventajas fiscales que conlleva. Entre los propietarios de los solares por donde crece hoy Madrid hace diez años podían encontrarse, por ejemplo, además de algunas de las grandes constructoras, a la familia Entrecanales. Otros nombres son los de Luis Gómez-Montejano, que sucedió en un breve periodo a Fernando Martín en la presidencia del Real Madrid, como propietario de importantes bolsas de suelo en los nuevos desarrollos urbanísticos de Carabanchel.

Algunas sociedades dueñas de suelo son, curiosamente, perceptoras de subvenciones agrícolas, como se puede comprobar entre las dueñas de suelo de Madrid, por ejemplo, que cobran subsidios en Extremadura.

Entre las curiosidades de los grandes propietarios de suelo de España se encuentra el de los terrenos en manos extranjeras. Puede que fuera una de las razones del paseo por Málaga, fuera de agenda, de Muammar el Gaddafi, en su primera visita oficial a España esta semana. El Gobierno libio, a través de su banco público Libyan Arab Foreign Bank, posee 6.500 hectáreas de terreno en la Costa del Sol. Es un terreno protegido, pero 500 hectáreas son urbanizables. Y los libios ya han iniciado las gestiones para levantar allí lujosas urbanizaciones.

Escríbanos: tiempo@grupozeta.es

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