Las cuentas de la iglesia, al desnudo

04 / 12 / 2015 Javier Otero
  • Valoración
  • Actualmente 5 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • Tu valoración
  • Actualmente 5 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
¡Gracias!

La Iglesia católica presenta cada año al Gobierno una memoria en la que justifica el destino que le da a los fondos que recibe a través de la asignación del IRPF. ‘TIEMPO’ ha accedido por primera vez a ese documento, y las cuentas que la Iglesia presenta al ejecutivo muestran cómo reparte el dinero, por ejemplo, según el número de sacerdotes

Esta revista ha podido acceder a un ejemplar de la memoria mediante una petición a través del portal de la transparencia, un sistema instaurado con la ley del mismo nombre, que garantiza el acceso a la información que está en poder de la Administración Pública. No obstante, la Administración no facilitó en primera instancia la información, sino solo después de que el Consejo de Transparencia estimara una reclamación presentada sobre el acceso a esta documentación. Durante la elaboración de la ley de transparencia se debatió sobre si la norma afectaba a la Iglesia debido a que recibe fondos que provienen del Estado. Esta ley afecta al documento que informa del destino de los fondos que recibe a través del IRPF. En este caso se trata de la citada memoria justificativa que se encuentra en poder de los ministerios de Hacienda y de Justicia, que no es el resumen que se facilita a la prensa cada año. A pesar del carácter de justificación de los gastos que realiza la Iglesia católica con el dinero que sale del IRPF, se trata de una mera explicación, ya que no se aportan facturas sobre esos gastos o justificantes de las diócesis de los sueldos que reciben los sacerdotes y obispos, que es la partida de gasto más importante. Por su parte, el Estado certifica ante la Iglesia católica lo que ha recaudado por la asignación tributaria destinada a sus fines.

Según la carta que envió el 4 de mayo de este año el director del gabinete de la Secretaría de Estado de Hacienda al secretario general de la Conferencia Episcopal, José María Gil Tamayo, la recaudación del IRPF destinado a la Iglesia católica correspondiente al ejercicio 2013 fue de 246,9 millones de euros. La Conferencia Episcopal recibió ese año un anticipo a cuenta de esta recaudación, a través de los Presupuestos Generales del Estado, de 159,1 millones de euros, por lo que ahora tiene que recibir la diferencia con el total realmente recaudado, una cantidad que asciende a 87,7 millones de euros. Sin embargo, como estos 87 millones de la liquidación definitiva lo han recibido en 2015, la Iglesia no lo gasta hasta este año.

La última memoria justificativa se refiere al ejercicio 2013. En ese año, la Conferencia Episcopal había recibido algo más de 159 millones del anticipo a cuenta de la recaudación y casi 88 millones de euros de la liquidación definitiva correspondiente al ejercicio de 2011. Lo que la Iglesia hace con el total, de 247 millones de euros, es lo que justifica a la Administración Pública. La Conferencia Episcopal reparte estos fondos entre las diócesis en función del número de sacerdotes y religiosos que tenga, y de otra serie de cálculos. Estos fondos suponen el 23% de los recursos de las diócesis, que alcanzan un total de 886 millones de euros anuales.

En ese ejercicio, la Iglesia se gastó más dinero de lo que preveía financiar con estos fondos. Si recibió por IRPF 247 millones de euros, se gastó 250,5 millones, lo que supone un déficit de 3,5 millones de euros. Los obispos cuentan con un fondo de reserva que les permite amortiguar algo este déficit, ya que sus intereses ascendieron a algo más de dos millones de euros. A pesar de ello, el déficit todavía alcanzó los 1,4 millones. El citado fondo de reserva llegaba a los 43 millones en 2013. Se trata de fondos que no gastó que provienen de la asignación tributaria de años anteriores, los primeros ejercicios en los que consiguió que la financiación por IRPF subiera del 0,5% al 0,7% de la cuota íntegra de este impuesto. Los obispos guardaron ese dinero para hacer frente en el futuro a los problemas de financiación que puedan tener, ya que el nuevo acuerdo no les garantiza, como antes, que la cantidad recibida no pueda ser menor que la del año anterior.  Ahora, al acceder por primera vez a la memoria con los datos económicos que la Conferencia Episcopal presenta al Gobierno, se puede conocer cómo gestionan ese dinero con detalle. La partida más importante de reparto entre las diócesis es la que se calcula según el número de sacerdotes, que asciende a 152,1 millones de euros en el año 2013. A esto se suman 35,2 millones en función del número de templos, los kilómetros cuadrados y los habitantes, 22,8 millones que se reparten en una misma cantidad (331.780 euros) para los gastos generales de cada diócesis, más el cálculo en función de los seminarios (2,7 millones), lo que suma los casi 213 millones que se envían a las diócesis. Con estos cálculos, a Madrid le corresponden 14,5 millones de euros, cantidad que destaca frente a Barcelona, que consigue por este reparto solo 4,7 millones. Esta última cantidad es también significativamente más baja que la que recibe Valencia, de 8,7 millones, o la que recibe Toledo, a la que le tocan 5,2 millones de euros.

La Conferencia Episcopal ha mostrado las cuentas del IRPF públicamente con diferentes métodos. Tras informar en los últimos años de la partida dedicada a los sueldos de sacerdotes y obispos, en los presupuestos para el año 2016 no los desglosa. La crisis económica llegó a partir de 2008, pero la Conferencia Episcopal disfrutó, por el contrario, de la ventaja de experimentar la mejora en sus finanzas que supuso la aplicación del nuevo sistema de financiación a través del IRPF. Con ello, el episcopado decidió incrementar el sueldo de sacerdotes y obispos. Entre 2009 y 2010, estos subieron un 3,6% y al año siguiente un 8,9% más, hasta alcanzar los 154,5 millones de euros. El incremento de 2009 a 2011 en sueldos fue de 18 millones de euros. Esta partida ha llegado a 155,7 millones de euros en 2015. Entre este ejercicio y 2014 el incremento fue de 1,4 millones.

Uno de los datos llamativos de esta memoria, que se desprende de los datos económicos, es que el grupo más importante de sacerdotes tiene más de 65 años. Estos sumarían unos 9.500 frente a los 7.400 que tienen menos de esa edad. La partida para los menores de 65 años es de 84,6 millones de euros y para los mayores de 65, que cobran casi la mitad, es de 62,1 millones. Esto supone un 40% de la partida de sueldos para sacerdotes. En 26 de las 69 diócesis españolas, la partida de gasto para los sacerdotes mayores de 65 supera la de los menores de esa edad. El caso más llamativo es el de Lugo, donde la partida que la Conferencia Episcopal les envía de la asignación tributaria en función del número de sacerdotes más veteranos es de 1,5 millones de euros, frente a los 626.000 euros que le da según los menores de 65 años. Por el contrario, en la diócesis de Cádiz-Ceuta, los fondos para los menores de 65 cuadruplican los de los más mayores. Otro de los criterios de reparto es el del número de parroquias. En este caso también destaca Lugo como la que más dinero recibe por número de templos parroquiales, seguida de Santiago de Compostela, Burgos, Astorga y Oviedo. En el lado opuesto, las que menos dinero perciben por este concepto son Menorca, Ibiza, Jerez y Alcalá de Henares. Entre las primeras y las últimas, las diferencias son muy importantes. El gran número de parroquias en algunas zonas rurales con pequeños municipios hace que Lugo reciba más dinero por este concepto, por ejemplo, que Madrid. Otro de los datos que se conoce por primera vez es el detalle del dinero que las diócesis gastan en obras, tanto sean rehabilitaciones como nuevas construcciones. De nuevo destaca Madrid, cuya diócesis se gastó casi 7,3 millones de euros en nuevas construcciones y 8 millones en rehabilitaciones. Por el contrario, la diócesis de Barcelona no hizo ninguna obra nueva ese año, aunque sí se gastó 3,5 millones en rehabilitaciones de sus edificios. En el ejercicio 2013 la diócesis de Cartagena fue la tercera que más dinero invirtió en rehabilitaciones. Los 4,4 millones de euros que se gastó son consecuencia de los daños que produjo el terremoto de Lorca. Solo la rehabilitación de la iglesia de Santiago Apóstol de esta localidad se llevó ese año casi 2,3 millones de euros. Los fondos que provienen del IRPF no se destinan a sufragar estas obras, sino únicamente unas cantidades con las que compensar a las diócesis por una parte del IVA que tienen que pagar por esas obras y que antes de 2007 no soportaban.

Según se desprende de estos datos, este año 2015  los obispos podrían tener que ajustarse el cinturón. Contarán con 246,9 millones entre el anticipo a cuenta y la liquidación correspondiente al ejercicio 2013, que cobran este año, cuando tenían una previsión en su presupuesto de 248,5 millones de euros. Los ingresos financieros que provienen de la rentabilidad que le da su fondo de reserva podrían compensar esos 1,6 millones de euros de déficit. En 2013 esta hucha les rentó dos millones de euros, aunque en 2012, los intereses que consiguió por este dinero, invertido en depósitos bancarios de renta fija, llegaron a ser 3,2 millones de euros. Si no fuera así, los obispos decidieron que por primera vez desde 2007 se utilizaran fondos de sus ahorros, del llamado fondo de estabilización o de reserva, antes que realizar recortes de gastos.

Los obispos pasan cada vez más apuros con las cuentas del IRPF. En los años de bonanza presupuestaria para los obispos, estos pudieron dedicar grandes recursos a la creación del fondo de estabilización, aunque ya no pueden realizar más aportaciones a este fondo, puesto que los gastos han crecido y los ingresos son irregulares. También decidieron compensar a las diócesis por la nueva obligación de pagar el IVA. Sin embargo, con los años, la Conferencia Episcopal compensa solo por una parte de este impuesto, concretamente del 50% del IVA de nuevas construcciones y el 25% de este impuesto en obras de rehabilitación. La otra gran partida ha sido la de las aportaciones extraordinarias a Cáritas con el dinero del IRPF. Los obispos empezaron a realizar esta aportación al comienzo de la crisis y se ha ido incrementando año a año hasta alcanzar los 6,2 millones de euros. Los apuros económicos les han llevado a congelar por primera vez esta aportación para 2016. Otro concepto importante que mantienen estable son los 4,8 millones de euros que se gastan en la campaña de financiación de la Iglesia, los anuncios que promueven la equis de la Iglesia en la declaración de la renta. Por último, ha habido una novedad importante en los últimos años. Con el dinero del impuesto sobre la renta que los contribuyentes deciden dedicar a los fines de la Iglesia, los obispos financian su cadena de televisión 13TV en sucesivas aportaciones anuales. Según la memoria presentada al Gobierno, en 2013 realizaron una aportación de capital de 5,9 millones de euros que se apuntaron bajo el epígrafe de “actividades pastorales nacionales”, partida que tiene en total 7,7 millones de euros. El año anterior habían invertido en esa cadena otros 4 millones de euros. Según ha sabido esta revista, estas aportaciones a su televisión continúan.

A pesar de que en algunos de los últimos ejercicios, cuando los apuros en sus cuentas del IRPF han sido más claros, los obispos han intentado congelar sus gastos, los presupuestos de los fondos de la asignación tributaria para 2016 incrementan los gastos en casi 600.000 euros respecto al año anterior.

Escríbanos: tiempo@grupozeta.es

COMENTARIOS

  • Por: Asbesto Lupin 19/01/2016 8:36

    Colaboro eonómicamente con Cruz Roja y con la Fundación Vicente Ferrer desde hace más de 10 años, ademas hacemos recogida de alimentos y ropa periodicamente. En mi municipio hay cosas que deben cambiar y alli vamos a echar una mano, recogiendo firmas y lo que haga falta, montamos, un grupo de amigos y yo, charlas coloquios sobre el TTIP, la violencia de género, etc. Si con aportar un dinero a Cáritas te sientes superor a los demás hasta el punto de requiminar y preguntar que hace, debo decirte que los atropellos cometidois por la institución eclesisastica, como las inmatriculaciones el gasto en fines poco claros y en financiar una televisión chapucera y totalmente sesgada hace que yo haya dejado de marcar la casilla, NO COLABORARE CON MI DINERO A ESTA BANDA DE FARISEOS.

  • Por: mANUEL 27/12/2015 12:51

    La Iglesia, osea, nosotros, los cristianos que ponemos la X financiamos lo que sea necesario. Nosotros, los cristianos, sostenemos Cáritas que ha sido y es auxilio de muchos necesitados, cristianos o no, a nadie le preguntan. Tú seguramente no pones la X de modo que nada de la Iglesia se financia con tus impuestos. Por otra parte ¿cómo ayudas tu a los necesitados?. Yo dono dinero a Cáritas para fines sociales. Menbos criticar y mas rascarse el bolsillo, eso no eh, que se lo rasquen otros.

ENVIA TU COMENTARIO

  • Los campos marcados con "*" son obligatorios

Grupo Zeta Nexica