Franco tenía acciones de los pantanos que inauguraba

07 / 04 / 2014 Javier Otero
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Durante la guerra civil española fueron habituales las suscripciones populares y la recaudación de donativos en favor de las causas de ambos bandos. Franco tenía a su disposición 34 millones de pesetas que provenían de estos donativos, según certifican los documentos de su archivo privado. El primero que se puede encontrar está fechado en 1940, recién acabada la contienda. La secretaría militar y particular del dictador le resume los datos, con donativos que debían dedicarse también a los huérfanos de la guerra o los que realizaba mensualmente Telefónica, por poner solo dos ejemplos. Entre los papeles de Franco que se pueden consultar en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca se puede comprobar cómo el dictador comenzó a usar ese dinero para inversiones financieras posteriormente. Solo dedicó una pequeña parte del dinero a repartir donativos, por ejemplo, como ayuda para partos triples. En la documentación del dictador aparece el rastro incompleto de una de esas inversiones.

Una de las imágenes que se han convertido en un tópico durante la dictadura es la de Franco inaugurando pantanos. Esta revista descubre que, además, invertía en ellos. Una carta de octubre de 1959 enviada por el Banco de Bilbao a Franco y su esposa, Carmen Polo, reseña las inversiones en acciones de la compañía Saltos del Sil, con unos intereses por valor de 3.236 pesetas. Por si fuera poco, Franco tenía acceso a información muy confidencial sobre empresas, incluida, concretamente, Saltos del Sil. En un informe secreto de la Dirección General de Seguridad de finales de 1948 se da cuenta de que Saltos del Sil trata de deshacerse de Dragados y Construcciones. El documento avisa de una posible operación de alteración en el precio de las acciones: “Parece ser que Saltos del Sil dice el informe– se propone realizar una operación de Bolsa, aprovechando que sus acciones han subido al máximum, para lo cual provocarán una baja artificial con la paralización de las obras”. Las hemerotecas atestiguan que el propio dictador inauguró alguno de los pantanos de esta empresa.  Así, en septiembre de 1956 lo hizo con el embalse de San Esteban que era entonces la central hidroeléctrica más potente de Europa. Las acciones de Saltos del Sil no eran las únicas inversiones financieras, ya que los archivos privados guardan el rastro de otras como, por ejemplo, en Duro Felguera. En 1956 la mitad del dinero de las cuentas de 1940 ya estaba invertido en valores.

Como publicó Tiempo hace dos años, en estos documentos se puede seguir un rastro crucial, como es la compra de la finca Valdefuentes. Se trata de la propiedad más importante conocida de la familia a la muerte de Franco y que era imposible que pudiera comprar con sus sueldos de Jefe del Estado y capitán general. En la evolución de las cuentas de Franco que provenían de la guerra aparece un bache llamativo. Si comenzaron con 34 millones de pesetas, en los años cincuenta en estas hay alrededor de 13 millones de pesetas menos. En esas fechas Franco compra Valdefuentes a través de testaferros. Sus documentos privados prueban que se gastó 10,4 millones de pesetas en ella. Los que ha podido consultar ahora esta revista señalan que, además, el capital social de la sociedad Valdefuentes en su constitución fue de otros 3 millones de pesetas. Una cantidad total que se corresponde con el bache antes citado. Estos papeles también descubren que al principio ya se pensaba dedicar la finca a la venta de viviendas, como terminó sucediendo décadas después, en lugar de al rancho del que disfrutó el dictador. También atestiguan las escrituras que guardaba Franco que compraron parte de los terrenos en los años cuarenta. Especialmente curioso es el documento del Día de los inocentes de 1953 por el que los testaferros aparentaban alquilar la finca al matrimonio Franco-Polo. En él constaba que Polo tenía el preceptivo permiso de su marido, como era obligado en la época para realizar operaciones económicas. De Franco solo se pone que es “militar” y su esposa “sin profesión especial”.

Escríbanos: tiempo@grupozeta.es

COMENTARIOS

  • Por: javi 28/05/2014 9:33

    Franco tenía su dinero embalsado

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