El lugar en el que puede estar el cadáver de Marta del Castillo
Un testigo asegura que Miguel Carcaño y dos personas más hundieron el cuerpo en unos cañaverales junto al puente del Alamillo. La familia de la joven mantiene que el fondo del río Guadalquivir no fue rastreado a conciencia en esa zona.
Aquel día vi algo extraño”. F.D.V., de 51 años y fontanero de profesión, prefiere mantener su anonimato a toda costa. No quiere fama ni dinero, pese a vivir en la indigencia por culpa de la crisis económica sumada a un divorcio que le obliga a dormir unos días en su vehículo y otros en albergues sociales de Sevilla. F.D.V. simplemente pide que se investigue lo que vio en la noche del 25 al 26 de enero de 2009 cerca del puente sevillano del Alamillo, un día después de la desaparición (el 24 de enero) de la joven Marta del Castillo, y así poder quitarse las dudas que le asaltan desde aquella madrugada.
Su relato pormenorizado ante la Policía Local, la Fiscalía de Sevilla y el Defensor del Pueblo andaluz difiere de la investigación oficial y las numerosas versiones y coartadas que el autor confeso del crimen, Miguel Carcaño, y sus amigos encausados han dado en los últimos dos años y medio. Pero su historia y la ausencia de contradicciones desde entonces han llevado a los familiares de la joven desaparecida a darle “cierta lógica y coherencia” a su pista, según ha confesado a esta revista el padre de la víctima, Antonio del Castillo, quien grabó en una cinta su testimonio el pasado 3 de septiembre.
Tiempo ha reconstruido con F.D.V. lo que vio aquella noche de enero de 2009. Su relato empieza en el interior de su vehículo, donde estaba recostado en el asiento del piloto cuando, poco después de medianoche, en torno a las 0.30-1.00 horas del ya 26 de enero, vio pasar a dos personas con un carro de supermercado a la altura de la confluencia entre la calle doctor Pedro Albert y la avenida del Romanticismo. Delante iba una chica con un anorak blanco bastante grueso y detrás un hombre, “de unos 35 o 40 años”, con abrigo y gorra oscuros. Ella tiraba del carro y el otro empujaba. “En la parte de abajo del carro había objetos como de chatarra. Por delante sobresalían tres o cuatro listones metálicos y a un lado, un bulto”, recuerda F.D.V. en el punto exacto de la calle en el que las dos personas se detuvieron y el hombre se encendió un cigarro junto a su coche. La parte del bulto que se encontraba dentro era de mayor diámetro que la que sobresalía y de esta última colgaban parte de las mantas en las que, a su juicio, podía ir envuelto el cuerpo sin vida de Marta.
Al cabo de unos segundos apareció un tercer individuo vestido de oscuro y que iba a paso ligero siguiendo a los otros dos. “Él me vio. Al darme cuenta volví a tumbarme. Pasó a unos 20 cm. del coche. Cuando pasó volví a incorporarme y miré por el retrovisor izquierdo, los vi cruzar por el paso de cebra” de la actual glorieta Olímpica, que da al conocido puente del Alamillo, construido para la Expo 92.
F.D.V. cree con certeza que el último en pasar fue Miguel Carcaño, mientras que el otro hombre y la mujer podrían ser su hermanastro, Francisco Javier Delgado, y la novia de este, María García, ambos acusados de encubrimiento en el juicio que se inició el pasado 17 de octubre y cuyos rostros desconoce, pues los han ocultado a la opinión pública. Pasados 40 o 45 minutos, volvió a escuchar desde dentro de su coche las voces de los dos chicos discutiendo en la calle y el ruido de las ruedas del carro, ya sin ningún objeto en su interior, mientras se alejaban por la citada avenida del Romanticismo. “Uno de ellos se quejaba del frío que tenía”, precisa.
Una zona oscura y peligrosa.
El tiempo transcurrido entre la ida y la vuelta, la hora de los hechos y la ausencia de objetos dentro del carro (tanto las mantas que envolvían algo como los objetos de chatarra), le han llevado a la conclusión de que esas personas bajaron a la dársena del río en el llamado Camino Viejo de la Algaba y hundieron el cuerpo de la joven en el agua, posiblemente junto a los juncos y cañaverales que afloran en ese punto del Guadalquivir. Para ello se abrían ayudado del peso de los tablones metálicos.
El paseo del Camino Viejo de la Algaba es uno de los más peligrosos por la noche en Sevilla. Sin farolas y pegado al conflictivo barrio de la Bachillera, siempre ha sido una zona de vagabundos y de botellón para los jóvenes. Sin embargo, en el momento de la desaparición de Marta del Castillo no se podía acceder a esta zona por las obras de recuperación del paseo, de modo que Carcaño y los dos que le acompañaban pudieron desprenderse del cuerpo sin temor a ser descubiertos y al amparo de la oscuridad de aquella fría noche de enero.
Este lugar es, además, el punto del río más cercano a la casa de Carcaño, en la calle León XIII, en la que supuestamente asesinó a Marta (ver mapa). En unos 15 minutos se puede llegar a pie de un sitio a otro, por lo que la dársena fue uno de los primeros lugares en los que el abuelo de la joven, José Antonio Casanueva, y otros familiares iniciaron su búsqueda en varias batidas. “Tuve el pálpito de esa zona porque es la más cercana a donde se cometió el crimen, con una distancia corta”, asegura a Tiempo en conversación telefónica.
“Limpieza superficial”.
¿Se peinó el fondo del río en ese lugar, un punto sin corriente, ya que ese brazo del Guadalquivir acaba a 200 metros del puente del Alamillo? “Aunque lo pateé mucho durante muchos días con mis compañeros, es cierto que dentro del cauce del río, donde están los juncos, no nos metimos –prosigue Casanueva-. Allí lo que vi fue una canoa del puerto que se dedicó a la limpieza superficial. Si los buzos de la Guardia Civil entraron allí, eso lo ignoro”.
Antonio del Castillo, el padre de la víctima, se quejó en las primeras semanas de la investigación de que la policía no buscase a conciencia en el fondo de la dársena. En las primeras horas y en los días iniciales tras la desaparición se pensó que Marta había huido de casa de sus padres, ya que la policía recibió llamadas de gente que decía haberla visto en Cádiz y Jerez.
Luego, cuando Carcaño y Samuel Benítez fueron detenidos a los 20 días y el primero confesó que habían lanzado el cuerpo inerte de la joven desde un puente que une Sevilla con Camas, los trabajos de búsqueda se centraron en los 80 kilómetros del cauce del río Guadalquivir que van hasta su desembocadura. Una extensa zona en la que se dejó de lado la dársena por la que circuló siempre el Guadalquivir, hasta que se cortó en su día para evitar inundaciones, y donde un cadáver hubiera aparecido flotando a las pocas horas de lanzarlo al agua... salvo que estuviese atado a un peso.
La segunda pregunta que surge del relato de F.D.V. es si los supuestos autores del crimen y la posterior ocultación del cadáver pudieron moverse con libertad el domingo 25 de enero, un día después de la desaparición de Marta, cuando el padre ya había puesto la denuncia en comisaría y sus amigos se estaban empezando a movilizar. La respuesta a la pregunta es que sí, sobre todo a esa hora, cuando la gente se había ido a su casa. Hay que subrayar que cuanto más tiempo tienen un asesino y sus cómplices para desprenderse del cadáver (en este caso un día), con mayor tranquilidad, y frialdad, pueden ejecutar su macabro plan.
El tío de Marta fue al domicilio de Carcaño en la mañana del domingo y dijo que sintió un fuerte olor a lejía en la puerta, como si hubieran estado limpiando poco antes, pero no pudo acceder a las habitaciones. En aquel momento (ver la cronología en la página 39), la policía no había iniciado una investigación exhaustiva y, por tanto, no había orden judicial de registro de la vivienda. Tanto Carcaño como su hermano y la novia de este pudieron sacar el cuerpo en una silla de ruedas -hay testigos que así lo aseguran- o en el coche de alguno de sus amigos, y aprovechar la oscuridad y el poco trasiego de la noche de domingo para llevar el cuerpo dentro de un carro de supermercado con un contrapeso.
Un relato sin fabular.
La última incógnita es por qué F.D.V. tardó tanto tiempo (nueve meses) en ir a la policía y denunciar lo que vio. Él cree que el tiempo transcurrido, sus antecedentes por varios delitos menores en la década de los ochenta y el hecho de vivir en la calle pudo hacer que los investigadores no creyesen su relato. En una ocasión rechazó la declaración jurada ante los policías porque, en su opinión, tergiversaban lo que les estaba narrando. Esta revista ha intentado recabar una opinión al respecto por parte de la policía y la Fiscalía de Sevilla, pero ambas instituciones declinaron hacer comentarios al respecto, ya que se está celebrando el juicio contra los adultos imputados en la Audiencia Provincial de la capital andaluza.
“Su testimonio siempre ha sido el mismo, no ha fabulado nunca. Es una pista. Siempre que sea coherente el relato les he hecho caso y en este caso, lo es, pues no le vi contradicciones”, esgrime a su favor el abuelo de Marta del Castillo, quien dice que trasladó la información a los investigadores pero no ha recibido ninguna respuesta de ellos. “A raíz de aquello pasé por allí, junto al puente del Alamillo. Todavía estaba en obras. Si allí había algo va a ser difícil el poder recuperarlo, so pena de que la hayan tirado al río con un contrapeso. Entonces sí que hay posibilidades”, añade sin perder la esperanza de encontrar algún día el cuerpo de su nieta.
Más comedido se muestra el padre de la joven, Antonio del Castillo, muy dolido por todo el tiempo que ha pasado desde la desaparición de Marta y las múltiples pistas falsas que los acusados dieron a la policía o que otros individuos le señalaron a él en persona. “Tiene cierta lógica y coherencia, pero no puedo valorar los datos. Lo tiene que hacer la policía, que es la que investiga”, asegura un padre que ha visto estos últimos años cómo personas de todo pelaje, sobre todo mediums, le han venido con historias rocambolescas sobre el lugar en el que podría estar su hija.
Sin embargo, matiza que en la dársena del Guadalquivir no se buscó con la determinación y los medios suficientes al inicio del caso. “Han estado mirando por encima, pero buscar, lo que se dice buscar, no. Durante la primera semana estuvo mi suegro, pero claro, no se metió en el agua. En esa zona no se ha buscado con buzos”, subraya a Tiempo Antonio del Castillo, quien tiene puestas pocas esperanzas en que del juicio en marcha salga algún dato que lleve al paradero de Marta. La absolución de Javier García, alias el Cuco, de los delitos de violación y asesinato en su juicio ante un juez de menores, es el ejemplo más claro de que la oscuridad es la misma que aquella noche en la que F.D.V. vio algo extraño.


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COMENTARIOS
yo tambien veo muy creible lo que dice este hombre..investigaria es una pena que depues de 3 años Marta no haya aparecido estan haciendo sufrir mucho esta familia....yo tengo la esperanza que algun dia sus padres puedan eterrar a su niña TODOS SOMOS MARTA
todos somos marta hasta nunca preciosa
yo ya les hubiera pegado una paliza a los cabrones que hayan echo lo que hayan exo con marta, apoyo!
¿lo que dice esta persona se supone que el aguelo de marta lo sabe? Si no me gustaria decirselo tengo que deciros que ya esa zona no esta en obra ahora es como un pequeño parquee yo vivo ar lao y si es verdad que sobre ese tiempo era una zona muy poko transitada sobretodo a esa hora y sobre todo estando en obra tambie era una zona muy pero que muy poco iluminada siendo esa zona en la cual lo han podido tirar sin que nadien les viera me gustsria saber quien mas tiene esta informacion policia la propia familia me gustaria saberlo. A tambien en la orilla ay algunas zonas de muchos ramajos en los cuales es muy dificil de mirar solo se puede mirar cortandolos del todo si teneis alguna informacion mas me gustaria saberlo muchas gracis
hola soy noelia tengo 21 años vivo en madrid quiero dar mi apoyo a las familias de marta y amigos siempre le vamos ayudar deverian ver una ley de menores y obligarles a decir al tribunal ¿ dónde esta marta del castillo donde esta el cadaver de Marta para que puedan descansar la familia de marta que haya una injusticias seria y obliguen a capullos que nos digan donde esta nuestra niña Eva no te rindas tranquila tarde o temprano caeran los niñatos y nos diran donde esta muy pronto a parecera vuestra hija antonio del castillo cuida de tu mujer y tus hijas y seguir buscando una injusticia tarde o temprano aparecera vuestra hija megustaria ayudaros a buscarla en los rios un beso muy fuerte a la familia del castillo firmado Noelia ¡¡¡¡TODOS SOMOS MARTA DEL CASTILLO!!!!