Dónde se mudan los parados

01 / 02 / 2012 Javier Otero
  • Valoración
  • Actualmente 4 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • Tu valoración
  • Actualmente 4 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
¡Gracias!

Tradicionales polos de atracción para los trabajadores como Baleares, Málaga, Valencia o Castellón han dejado de serlo debido a las crisis. La recesión ha provocado que los desempleados de las provincias con más paro se trasladen a Madrid o Barcelona.

El paro llega a sus niveles máximos con la crisis económica y ronda los cinco millones de desempleados, según la Encuesta de Población Activa (EPA). ¿Dónde van a buscar trabajo? Madrid y Barcelona son los grandes polos de atracción. Los núcleos que atraían trabajadores en los años de bonanza económica, o bien lo siguen haciendo pero mucho menos, como es el caso de Málaga, o bien han dejado totalmente de ser un destino atractivo, como les ha ocurrido a provincias como Castellón.

En aquellos lugares donde más se ceba la crisis los parados se trasladan a Madrid y Barcelona a probar suerte, según cuentan quienes conocen el problema del desempleo en ciudades como Barbate, en la provincia de Cádiz. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre movimientos migratorios dentro de España lo certifican. Barbate es una de las ciudades con más paro de España. El declive de la industria pesquera ha culminado con la decisión de Bruselas de no prorrogar el acuerdo pesquero con Marruecos. Pero, como en otros lugares que padecen el mismo drama del desempleo, muchos vuelven de la construcción o la hostelería en Málaga o Alicante. Buscan el refugio en su familia de origen. Las ofertas de empleo que llegan a Barbate son sobre todo de personal cualificado, y la mayoría de los parados no tiene cualificación. Así que los parados van a probar suerte a las grandes capitales como Barcelona o Madrid. Van y vienen, si no prosperan sus intenciones. Todavía lo intentan en Málaga, pero aquello “está muerto”, en expresión de los que han vivido la experiencia. Sin embargo, las provincias con menos paro, Navarra y las del País Vasco, que tienen algo más del 10% de desempleo frente al 35% de provincias como Almería, inexplicablemente no son un destino masivo para los parados. Madrid y Barcelona, que son los destinos que más eligen los habitantes de las provincias con más paro, tienen una tasa de desempleo del 17% y 20% respectivamente.

En la provincia española con más paro, Almería, ha crecido un 21% el número de personas que se marchan a los destinos habituales si se comparan las cifras de antes de la crisis (año 2006) con las últimas disponibles de la estadística de variaciones residenciales del Instituto Nacional de Estadística, unos datos para analizar las migraciones entre provincias españolas. En las andaluzas se comprueba que aunque siguen buscando fortuna en provincias como Baleares, Alicante o Valencia, ya se van a estas menos que antes de la crisis.

Huida a Madrid y Barcelona.

Barcelona es una de las provincias a las que se mudan más españoles. Pero con la crisis algunas cifras llaman la atención. El número de vecinos de Baleares que se trasladan a la capital catalana ha aumentado un 45% respecto al año 2006. También llama la atención el incremento de un 38% más de valencianos que se van ahora a la provincia de Barcelona respecto al año 2006. Aunque las provincias de alrededor de Barcelona están entre las primeras que le envían vecinos, son otras más lejanas las que incrementan en mayor porcentaje sus emigrantes a la capital catalana.

Algo distinto pasa en Madrid, donde la provincia que incrementa en mayor porcentaje sus cambios de residencia a la capital de España es Toledo, hasta alcanzar un 44% más que antes de la crisis, lo que la sigue manteniendo como la primera provincia en número absoluto de cambios de domicilio hacia Madrid. Pero valencianos y malagueños, que antes de la crisis no estaban entre los que más emigraban a Madrid, ahora sí se encuentran en este sexteto de cabeza.

El desempleo se ceba especialmente en Andalucía, siete de sus ocho provincias tienen una tasa de paro, según la Encuesta de Población Activa, superior al 30%. Almería es la que tiene una cifra de paro más alta, con el 35% de su población activa. Entre las provincias con mayor paro, como Almería, se puede comprobar que ahora huyen más vecinos del desempleo hacia Barcelona y Madrid, ya que los cambios de residencia se incrementan hacia esas provincias un 37% y un 46% respectivamente. Algo similar ocurre en otras provincias andaluzas, aunque con un incremento menos acusado que en Almería. Asimismo destaca que Sevilla, como capital regional, también crece como uno de los destinos preferidos por los habitantes de otras provincias andaluzas con un alto porcentaje de paro, o que en casi todos los casos Málaga languidece como destino de las mudanzas de los vecinos de otras provincias, aunque siga siendo uno de los más importantes.

Madrid y Barcelona, debido al gran tamaño de su población, están siempre a la cabeza de las provincias de las que salen mayor número de vecinos para cambiar su domicilio. Sin embargo, la crisis ha provocado un cambio espectacular.

Entre las provincias de las que suelen salir mayor número de emigrantes a otros lugares de España, Valencia, Baleares, Málaga y Sevilla han incrementado su número con la crisis. En el lado contrario, las provincias que recibían mayor número de emigrantes de otros lugares de España eran en 2006 Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Málaga. En 2010 todas, salvo Madrid, habían visto descender este número. El hecho de que descienda el número de personas que emigran desde otros puntos de España a Barcelona indica que, a pesar del incremento de mudanzas a este destino entre las provincias que habitualmente envían a sus vecinos a la capital catalana, a los que se suman los incrementos de emigrantes desde las provincias con más paro, esta cantidad no compensa el descenso de variaciones de residencia desde el resto de España. El miedo a la crisis ha dejado a muchos en casa.

Saldo migratorio interior.

Otro dato a tener en cuenta es el saldo migratorio interior. La diferencia entre los que se quedan y los que se van. Navarra y Álava, entre los más bajos niveles de paro, de alrededor del 11%, además de La Coruña, experimentan un incremento muy fuerte de este saldo. Aunque son provincias que no son el destino preferido, sí lo son lo suficiente para mejorar de forma tan llamativa estos números (Álava lo ha multiplicado por diez). Además, la crisis parece haber dejado en casa a sus habitantes.

El resto de provincias que antes de la crisis tenían los mayores saldos migratorios interiores positivos, como Toledo, Guadalajara, Málaga o Sevilla, ven cómo estos descienden de forma llamativa. Toledo, que en 2006 tenía un saldo de 12.380 vecinos, lo ha dejado en 4.684.

También es destacable que provincias que estaban en los puestos más altos de España en saldo migratorio positivo en 2006, como Alicante, Valencia, Gerona o Castellón, en 2010 la crisis ha vuelto del revés sus cifras y tienen un saldo negativo. Valencia por ejemplo, pasa de un saldo positivo de 4.615 en 2006 a -2.444 en 2010. Castellón, que en la época de bonanza fue un polo de atracción de mano de obra a su industria azulejera, lo que le daba un saldo positivo de casi 4.000 vecinos, hoy tiene uno negativo de 1.303.

La mayoría de las provincias con más paro empeora su saldo migratorio interior. Entre ellas destaca Cádiz, la única que tenía un saldo positivo en 2006, de 1.319 vecinos, y que en 2010 lo tuvo negativo en 5. Entre estas provincias con más paro, algunas como Almería o Jaén mejoran este saldo. En este caso, el fenómeno de aquellos que fueron desde estas provincias a trabajar a la construcción en otros destinos y que vuelven a trabajar en el campo en propiedades familiares en su provincia de origen pueden ayudar a explicarlo.

Por otra parte, las provincias con menos paro, como Guipúzcoa, Álava o Navarra, mejoran su saldo migratorio interior. Álava destaca al pasar de tener un saldo positivo de 186 habitantes en 2006 a alcanzar los 1.721 en 2010. Barcelona y Madrid, que tenían en 2006 saldos negativos, lo reducen casi totalmente al pasar de aproximadamente -25.000 a solo unos mil negativos.

Antes de la crisis, Barcelona, Madrid, Vizcaya y Almería eran las provincias con mayor saldo migratorio negativo. Hoy estas son Las Palmas, Valencia, Tenerife y Castellón.

COMENTARIOS

No hay comentarios

ENVIA TU COMENTARIO

  • Los campos marcados con "*" son obligatorios

Grupo Zeta Nexica