Anuncios, guiños y sorpresas
Los ministros de Rajoy han desfilado por el Congreso para exponer sus líneas de trabajo. Sáenz de Santamaría, Gallardón y Wert han destacado por sus compromisos.
La presentación de las líneas generales del Gobierno de Mariano Rajoy, ministerio por ministerio, prometía emociones fuertes y no ha dejado indiferente a casi nadie: se han escuchado numerosos anuncios, guiños en forma de globo sonda y más de una sorpresa. En general, ha habido de todo. Desde un ministro como Miguel Arias Cañete, que abrumó a sus señorías con 66 medidas a desarrollar en los próximos cuatro años en su área de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente; a otro, caso de Pedro Morenés, más cauto, fiel a su perfil de técnico, y que se limitó a enunciar las líneas generales de su departamento de Defensa en esta legislatura con el argumento de que sería “poco riguroso tratar ahora de detalles”.
De los 13 ministros de Rajoy, y a falta de que pasasen por el Congreso los titulares de Fomento y Exteriores, los que más ruido mediático han generado tras su primer examen parlamentario han sido la vicepresidenta primera y ministra de la Presidencia, Soraya Sáenz de Santamaría, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, y el de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert.
Los dos primeros han provocado todo un terremoto dentro del sistema judicial. La número dos del Gobierno fue la encargada de apelar a las conciencias -“los esfuerzos tienen un sentido, las reformas tienen un fin”- y poner voz a un programa de “regeneración democrática” (curioso el echar mano de este lema canovista) en el que, sin embargo, empezó con un mal ejemplo.
En el último turno de réplica a los grupos, Sáenz de Santamaría soltó su anuncio estrella: el cambio del sistema de elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para dejar esta cuestión en manos de jueces, como ocurría hasta la reforma de 1986 con la que los partidos se arrogaron parte de esta función. La oposición se quejó de que no se le dejase responder a este anuncio, que no aparecía en el programa electoral de Génova para el 20-N.
Al día siguiente, Gallardón dejó con la boca abierta a aquellos que le ven como uno de los activos centristas del PP al anunciar una reforma restrictiva de la ley sobre interrupción del embarazo, la aplicación de penas de cárcel que bordean la cadena perpetua o la imposición de una tasa para disuadir determinados recursos en segunda instancia que, en su opinión, están colapsando la Justicia. Con el paso de los días, el exalcalde de Madrid volvió a mostrar su versión más progresista.
Primero, con el anuncio de que veía con buenos ojos la oferta de los notarios para resolver matrimonios y divorcios de mutuo acuerdo, a lo que el presidente del Foro Español de la Familia, Benigno Blanco, respondió que no era una buena iniciativa al ir en contra “de lo que debería hacer, que es reforzar el matrimonio”. Y luego, esta misma semana, posicionándose a favor de la constitucionalidad del matrimonio homosexual, pese a que el PP mantiene su recurso ante el Alto Tribunal desde el año 2007.
Educación para la Ciudadanía.
Por su parte, Wert se estrenó con el anuncio de una nueva modificación educativa. La polémica Educación para la ciudadanía, puesta en marcha por el Gobierno de Zapatero, cambiará de contenido por su “carga de adoctrinamiento” y se llamará Educación cívica y constitucional. Además, se comprometió a ampliar el Bachillerato a tres años, al igual que la ESO.
En cuanto al programa de trabajo del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, este subrayó que la política de reinserción de los presos de ETA se realizará de “forma individualizada”. A día de hoy, el 95% de los etarras confinados en cárceles españolas siguen las directrices de la organización terrorista, sobre todo en lo relativo a no acogerse a los beneficios penitenciarios, algo que sí hace la treintena de presos que se han acogido a la denominada vía Nanclares. Asimismo, Fernández Díaz se comprometió a luchar contra la impunidad de algunos asesinatos de ETA que nunca han sido esclarecidos.
El precedente de Aznar.
Su compañero de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, le hizo un guiño a su tierra de origen, Canarias, al mostrarse partidario de realizar exploraciones petrolíferas en aguas del archipiélago. A finales de 2001 ya se otorgó un permiso similar a Repsol YPF, que luego fue anulado en 2004 por un defecto de forma. Sin embargo, aquella decisión del Ejecutivo de José María Aznar ocasionó un fuerte encontronazo diplomático con Marruecos, ya que el país vecino no reconoce la mediana marítima entre las islas Canarias y el continente africano.
Por último, de los llamados ministerios económicos, la más concisa fue la titular de Empleo, Fátima Báñez, quien adelantó que está estudiando medidas para hacer compatible el cobro parcial de la pensión con la posibilidad de seguir trabajando, al tiempo que descartó el contrato único por ser inconstitucional y los mini-jobs en la reforma laboral.


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