Antonio Basagoiti
Se le ve contento. Acaba de proponer un congreso sobre la libertad y dice que dentro de unos años se ve en otra cosa que no sea la política, pero sintiendo que ayudó a que la dictadura de ETA no ganase. Y lanza un mensaje: “Que la gente no se preocupe, no vamos a hacer nada raro, y todo de la mano del PSOE, porque es una cuestión de Estado”.
“Que ETA pida perdón no es la clave, sino que reconozca el mal causado”
¿Qué fue lo primero que pensó tras el comunicado de ETA?
Lo primero fue pensar qué íbamos a decir, porque teníamos dos previsiones: la de que se acogiera a la declaración de Ayete, que en el fondo es más de lo mismo, o que diese un paso más y dijese que se iban, aunque con peros. Los días posteriores han sido darnos cuenta de lo conseguido en los últimos años. Llevo 17 años jugándome la vida para que estos no asesinen. Ahora hay que conseguir plena libertad. Pero todas las personas que han sufrido esto, hoy tienen que estar contentas.
¿Ha hablado con María San Gil?
No, hace tiempo que no hablamos y además ella siempre ha mostrado su interés por estar lejos de la política.
¿Qué le dijo su familia?
A mi mujer la noté más tranquila y mis hijas no quieren hablar de ello. La vida es más tranquila. No es lo mismo salir de casa con un nudo en el estómago, pensando que igual acababas como otros, a salir y pelear en mi labor política sin temer por mi vida.
¿Ha dejado de llevar escoltas?
No es una decisión que tomo yo, aunque reconozco que hace ya tiempo que iba mucho por mi cuenta. Aun así, me imagino que las autoridades competentes tomarán esas decisiones en función de la garantía de que ETA desaparezca. Dice que no va a matar, pero no que deja de existir. Tengo muchas ganas de hacer mi vida como cualquiera. Me gustaría mucho ir al Parlamento los jueves y los viernes en mi coche, en mi moto, sin depender de otras personas.
Muchos ciudadanos no se creen que sea el fin de ETA. ¿Qué les diría?
Es normal que haya escepticismo. Después de 50 años aguantando, más de 30 en democracia, es difícil imaginar que se van, pero el comunicado no es igual que otros. Ellos siempre habían condicionado su posible cese de armas a una negociación sobre las causas del conflicto. Ahora han dicho “lo dejamos, punto”, viene una frase y después “nos gustaría hablar de las consecuencias”, no de las causas. Además, ETA está mucho más agujereada y tocada en 2011 que en 2006, 1998 y 1986. Por eso la situación es distinta, aunque es normal que haya esa desconfianza.
¿Confía en ellos?
Yo en ETA no confío. Confío en que lo que se ha hecho estos años (ley de partidos, reacción ciudadana, eficacia policial) les haya llevado a la conclusión de que por el camino de asesinar no tienen frutos. Esta gente no se ha vuelto buena. Se han dado cuenta de que asesinar les podía restar y quieren emprender otro camino.
¿Y ahora qué?
Hemos ganado que nos dejen en paz. Ahora hay que ganar la libertad. Falta que la gente pueda opinar, expresarse libremente y no nos obliguen a ser independentistas para poder vivir en nuestra tierra. ETA ha bajado la persiana pero hay que liquidar su negocio, y en esa liquidación hace falta poner otras bases: convivencia, entendimiento y libertad. Si hemos hecho el primer camino, que tengan que dejar la pistola, que era difícil, el segundo, que tampoco es fácil, también lo vamos a hacer.
No ha mencionado el perdón. ¿ETA debe pedir perdón a las víctimas?
Yo creo que el perdón no es la clave, porque es algo muy personal. La clave es que reconozcan el daño causado, eso es imprescindible. No será fácil, se resistirán, pero si Batasuna-ETA no reconoce el daño causado será muy difícil convivir, porque quedarán prestigiados aquellos que han atentado. La víctima perdonará o no, pero han de dar el paso de reconocer que ha hecho mucho mal.
¿Y con eso sería suficiente?
Un plano es el de las víctimas y otro el de la pedagogía democrática, el que nos obliga a los políticos. El perdón es más individual. Sí sería bueno como pedagogía democrática que reconozcan que se han equivocado. Que queden absolutamente deslegitimados por las instituciones y no se les dé ningún premio.
¿Le gustaría que le pidieran perdón?
No, en el fondo no me han hecho nada. Me hacen vivir agobiado y con miedo durante los mejores años de mi vida, pero quiero que reconozcan el daño causado para que ninguno más pueda padecer lo que hemos padecido este tiempo, sobre todo las víctimas.
Dice que no se les dé ningún premio, ¿se refiere a beneficios penitenciarios?
Me refiero a concesiones políticas. Esta gente ha asesinado a 858 personas para conseguir la independencia, el socialismo, la territorialidad, Navarra, la autodeterminación y su consulta. Eso es lo que no pueden conseguir en ningún caso. En el ámbito de los presos se tiene que cumplir la ley. En España la amnistía no es legal y no lo será nunca, no está en la Constitución, no pueden aspirar a salir a la calle. Lo que quieren es que por dejar de asesinar se les dé algo por lo que asesinaron. Además de injusto sería legitimar toda su historia.
¿Qué papel deberían tener las víctimas?
Es clave, porque son las que recuerdan que ETA no puede conseguir nada por lo que asesinó a sus parientes. Fueron asesinados para conseguir la independencia y la autodeterminación.
¿Pero deben tener voz en este proceso?
Es que aquí no tiene que haber una negociación, ni mesas, ni proceso. Cuando ETA deje las armas, tienen que estar muy presentes recordando su posición y su voz.
No está a favor de que tengan un papel activo.
Sí, es un papel activo, pero no de mesa, porque aquí no tiene que haber mesa. El PP jamás defenderá que se sienten en una mesa etarras con víctimas.
Rubalcaba dice que hay que empezar a dar pasos tras el 20-N. ¿Lo comparte?
Creo que no hay que tener ninguna precipitación. El Estado de Derecho no tiene nada que demostrar. Quien tiene que demostrar es ETA, que debe muchos años de dolor y empobrecimiento en el País Vasco. Entiendo que el lendakari quiera aparecer con cierto liderazgo porque tiene un poco de temor con la situación electoral de su partido. El PNV está que no cabe en sí porque ve que le come los votos Batasuna, pero pensemos más en la libertad que en la solución de cada uno.
Hay muchas voces críticas con la postura de Rajoy tras el comunicado. ¿En el PP esperaban una postura más dura?
Sí, es probable, pero hay que darse cuenta de que a momentos distintos, con actuaciones distintas, respuestas distintas. El PP es un partido abierto, plural, pero Rajoy marca la línea, como la marcaba Aznar. Nuestra obligación es colaborar con quien dirige nuestro partido y ha sido elegido en un congreso.
Habrá muchas presiones dentro y fuera de su partido. ¿Se siente fuerte para aguantar?
Yo no soy nadie, pero Rajoy, que probablemente sea el presidente del Gobierno, si algo ha demostrado en su vida es la independencia. Ha solucionado toda clase de dificultades y de presiones y siempre ha superado todas.
Dice Rosa Díez que el PP ha aceptado como válida la hoja de ruta de ETA.
Con ese tipo de declaraciones supera todos los límites de lo decente. Dice ahora eso con una vocación exclusiva de populismo y demagogia.
No comparte que el lendakari se siente con Bildu. ¿Peligra su pacto?
No, no, yo he dicho que yo no lo haría, pero no soy el lendakari. Entiendo que un lendakari reciba a los partidos con representación territorial, nos guste o no, porque el Constitucional, aunque sea de aquella manera, los avaló.
¿El PP se sentaría en una mesa con la izquierda aberzale?
No. Una mesa de partidos para abordar el final de ETA es improcedente. Hay un Parlamento vasco, un Congreso, un Senado. Lo que siempre han querido ellos es sortear las leyes y la democracia. Nunca habrá una mesa conjunta en la que participe el PP. Primero que entreguen las armas, y luego ya veremos. Como partido, la relación será como la del PP de Cataluña con ERC.
Algunos, como Ardanza, dicen que Otegi tiene que salir de la cárcel ya.
Se contradice, porque si tanto ha mejorado la izquierda aberzale con Otegi en la cárcel, la reflexión es fácil.
Usted cree que debe seguir en la cárcel.
No, pero alguien puede pensar que estando en la cárcel se avanza mejor.
Dice Garzón que hay margen para compensaciones si ETA entrega las armas.
Yo estoy en que ETA entregue las armas. A lo que se refiere Garzón solo puede ser desde el parámetro de que siempre tiene que haber justicia y legalidad.
¿Pero apoyaría en un momento dado alguna compensación?
Estamos absolutamente centrados en que ETA se desarme. No vamos a hacer nada raro, que la gente no se preocupe, y todo de la mano del PSOE, porque es una cuestión de Estado.
¿Estaría a favor de acercar a los presos?
No. La dispersión ha funcionado muy bien porque el fin es que ETA no pueda tener controlados a sus terroristas. Si ETA desapareciera imagino que eso también porque va unido, pero no es ninguna dádiva. Lo principal es que se desarme.
¿Está a favor de mejoras penitenciarias?
No, estoy a favor de que se desarme. Las cosas que se han hecho en esta dirección, en el 98 y en 2006, siempre han fracasado. Que entreguen las armas, porque si no, podemos volver a repetir los mismos errores que en el pasado.
Batasuna cree que esta declaración no cierra el conflicto.
Ellos quieren pasar la bandeja y cobrar la factura de los asesinados, pero hasta la propia banda, que es la que manda, siempre ha dicho que ella solo quiere hablar de las consecuencias, no de las causas. Que se aclaren entre ellos y que sepan que no tienen derecho a nada.
¿Esto se puede romper o es definitivo?
Yo no pongo la mano en el fuego por ETA, pero sí han interiorizado que no da resultado lo que estaban haciendo. Toman este camino no por bondad, sino porque no pueden ir por otro lado.


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