Ojo al dato: llega el PSD2

23 / 10 / 2017 Marta Villaencina
  • Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
¡Gracias!

La competencia entre bancos promete ser aún más encarnizada cuando el año próximo tengan que compartir los datos de clientes.

Andrea Enria, presidente de la Autoridad Bancaria Europea. FOTO: BOBBY YIP/REUTERS

Con ese nombre, podría tratarse perfectamente de un robot de La guerra de las galaxias. Pero no lo es. El PSD2 es una revisión del PSD (Payment Service Providers) instaurado por la Unión Europea (UE) en 2007. Esta nueva versión tiene que estar incorporada a las legislaciones de los países miembros antes del 13 de enero de 2018 y va a provocar, casi con toda seguridad, que los bancos comiencen a ponerse en contacto con los clientes para que firmen un consentimiento que permita compartir sus datos con otras entidades financieras o empresas de servicios de pago.

Todo esto tiene dos finalidades principales. En primer lugar, aumentar la competencia entre las entidades financieras, para que los consumidores reciban un mejor servicio. Y también armonizar y abaratar los pagos por móviles y otros sistemas electrónicos. Y, ¿qué tiene que ver todo esto con compartir los datos de los clientes?

La respuesta a esta última pregunta es relativamente sencilla. Imaginemos un cliente que tiene cuentas en tres bancos. En una cobra su nómina, en otra administra sus ahorros y tiene una tercera para comprar por Internet sus viajes, la ropa o cualquier otro producto o servicio. Si cualquiera de los tres bancos puede acceder a la información de los otros dos, pueden analizar sus ingresos, gastos e inversiones, así como los créditos que pide y para qué. Con toda esa información se pueden hacer ofertas específicas adaptadas a las necesidades de cada cliente, lo cual aumenta la competencia.

Pero aún hay más. Ahora, cuando alguien compra por Internet o paga en una tienda con tarjeta o con el móvil, la operación pasa por el banco titular del vendedor, la sociedad titular de la tarjeta y el banco del comprador para autorizar la transacción. Tras la entrada en vigor de la PSD2, el vendedor, a través de un proveedor de servicio de inicio de pagos (PSIP), conectará directamente con la cuenta del comprador para cargarle el importe. Eso abaratará notablemente los costes del comercio electrónico y los pagos sin dinero en metálico. Solo faltará que este menor coste sea repercutido a los clientes mediante menores comisiones.

Cuestión de tiempo

Y ahora imaginemos una pequeña o mediana empresa, o un autónomo, que tienen al menos tres cuentas en varios bancos. Con una de ellas cobran a los clientes. Con otra pagan a los proveedores. Y con la tercera gestionan la tesorería y los pagos de nóminas, impuestos y cotizaciones sociales. Tras la puesta en marcha del PSD2, los proveedores de servicios de información sobre cuentas (PSIC) podrán ofrecer aplicaciones en las que con un solo clic se pueda acceder a toda la información agrupada de todas las cuentas. Y eso será muy útil, por ejemplo, para simplificar la contabilidad, ya que toda la información financiera estará disponible de manera global en cualquier momento.

La puesta en marcha de este ambicioso programa recae en la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), que supervisará su cumplimiento e irá aprobando los mecanismos técnicos. Los bancos esperan una escasa concesión de consentimientos en un primer momento debido a las reticencias de los clientes sobre la seguridad de sus datos, pero confían en que el uso de estos nuevos mecanismos se extenderá en pocos años.

Escríbanos: tiempo@grupozeta.es

COMENTARIOS

No hay comentarios

ENVIA TU COMENTARIO

  • Los campos marcados con "*" son obligatorios

Grupo Zeta Nexica