Javier Serrano
07/11/2008
“No hay niños malos: los ‘monstruitos’ los creamos nosotros”
Periodista y escritor, acaba de publicar sus experiencias como padre primerizo en un libro lleno de humor y ternura: ‘Papá, el niño también es tuyo’ (Ed. Ámbar).
Escribe desde el punto de vista del padre. ¿Por qué no de la madre?
Porque creo que el padre es el gran olvidado. Hay toneladas de libros escritos por psicólogos y educadores pensando en las madres. ¿Y cuál es el problema? Que las madres se los leen y luego se pasan la vida riñéndonos a los padres: “¿Ves? Aquí dice lo que hay que hacer y tú lo jorobas todo”. Yo quería ocuparme del padre.
¿Por qué hace falta pasar un examen hasta para conducir un vespino, pero no para ser padre?
Idea interesante pero, ¿quién es el guapo que luego se atreve a corregir esos exámenes?
Es usted muy compasivo con abuelos, tíos, primos...
Es que los necesitamos. Digamos que son daños colaterales inevitables en la educación del niño. Hacen con él lo que les da la gana, pero cuando quieres salir con tu mujer no hay más remedio que recurrir a los abuelos. Hay que llegar a una ‘entente cordiale’.
¿Hay niños malos, como Chuky?
No. Hay niños difíciles. Los ‘monstruitos’ los creamos nosotros.