Más deberes que nunca
Zapatero y sus ministros van a tener un verano muy corto. El presidente se la juega con su próxima remode-lación del Gobierno y la negociación de los Presupuestos.
ANTONIO RODRÍGUEZ arodriguez.tiempo@grupozeta.es
30/07/10
Poco sol y muchos codos. Para el Ejecutivo van a ser las vacaciones más cortas de los últimos años, pues sus miembros se van a llevar una mochila repleta de tareas y trabajos para septiembre, momento en el que comenzará el curso político más convulso de los últimos años. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero sabe que se la va a jugar en el próximo otoño y quiere dar ejemplo con unas vacaciones cortas y austeras en su León natal y en la finca estatal de Quintos de Mora (Toledo), a corta distancia en helicóptero de La Moncloa para poder atender cualquier imprevisto.
El ejemplo de Zapatero será imitado por igual por ministros, secretarios y subsecretarios. La mayoría de ellos estarán atados a las sillas de sus despachos hasta los primeros días de agosto, y tanto los secretarios de Estado como los subsecretarios están convocados unos días antes del 20 y 27 de agosto, las fechas que se ha fijado el Gobierno para celebrar dos consejos de ministros en periodo estival, un hecho sin apenas precedentes.
Ese último cónclave del Ejecutivo en agosto, o el primero de septiembre, podría desencadenar la nonata crisis de gobierno de la que tanto se ha hablado desde finales de junio. Zapatero ha dado muestras de no tener aún claro cómo llevar a cabo la remodelación: primero dio a entender a varios ministros que los cambios se producirían justo al término de la presidencia de la UE, pero luego se desdijo y cerró el debate interno tras la aparición de varios ministrables en los medios de comunicación.
Visto lo visto, lo más sensato para el presidente es irse de vacaciones y analizar con calma las diferentes variantes para no precipitarse ante la remodelación más difícil que deberá llevar a cabo desde que llegó a La Moncloa. ¿Por qué? Las circunstancias y el ejemplo de varios barones socialistas le colocan ante la tesitura de suprimir ministerios, una circunstancia que le llevará con toda seguridad a desprenderse de alguno de los pesos pesados que le han acompañado estos últimos años, como María Teresa Fernández de la Vega o Manuel Chaves.
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