en Tiempoen internet      

La gente
Montserrat Caballé piensa morir encima del escenario







La última gran diva de la ópera comienza los fastos de sus bodas de oro con la lírica en Italia, donde también recibe la más alta condecoración del país.
Jesús Mariñas
18/12/09
La diva es rotunda, categórica y sentenciadora, lo tiene claro: “Cantaré hasta el último momento. Sólo dejaré de hacerlo cuando se me lleven con los pies por delante. No me veo sentada en el salón de casa haciendo punto de cruz”, afirma divertida mientras remata su última actuación romana a beneficio de Childrens for Peace. Auditorio quintaesenciado y benefactor en el céntrico hotel Esedra, vecino a la Opera de sus grandes triunfos que ahora vive un escándalo semejante al provocado por Callas cuando suspendió Norma ante el presidente de la República.

No se recordaba agravio parecido. Lo de ahora lo propició Zeffirelli -una reliquia que sigue imitando a su maestro Visconti- al despedir a la soprano: “No la veo delgada para hacer La Traviata”, dijo. Se trata de Daniela Dessì, una cantante de segunda fila habitual en el Real madrileño. Aunque no es obesa como Deborah Voigt, que pasó en Londres por el mismo trance discriminador, no da la talla. Se lo comento a Montserrat y da un suspiro, qué no sabrá ella: “Aunque nunca pasé por un desplante parecido. Una vez, Karajan me quería para el Don Giovanni mozartiano. Pero me impuso perder al menos diez kilos. Como era a un año vista, quedamos en que hablaríamos. A los doce meses insistió, yo no adelgacé sino que aumenté cinco kilos: ‘Y ahora valgo 15.000 dólares más. Yo canto, maestro, no soy una maniquí que desfila en pasarela’, le dije. Nunca me lo perdonó”, ríe con la evocación tras haber tenido una improvisada platea pródiga en donativos. “Me comentaron que se ha recaudado mucho, qué bien”. Sobre su imponente pecho izquierdo luce la Gran Croce, la más alta condecoración italiana.

La recibió de manos del presidente napolitano. Dijo de la española lo que no está escrito, conmovió al Quirinale, residencia presidencial: “No sólo alabó mi lado lírico, también el humanitario, una faceta de apoyo a la infancia que descubrí gracias a Danny Kaye, el inolvidable actor y cómico norteamericano hace casi treinta años. Me hizo ver lo mucho que podíamos contribuir a mejorar la calidad de vida”. Y sigue: “Con Visconti también viví un incidente indumentario cuando La Traviata en Covent Garden. Casi era mi debú y había una producción en blanco que no me gustaba ni me favorecía, yo siempre tiré a rellenita. Tenía mi propio vestuario obra de mi madre, que cosía de maravilla. Hubo un rifirrafe, Visconti se enfadó muchísimo, tenía carácter, pero yo salí con mi ropa. Nunca me lo perdonó, aunque volvimos a trabajar”.

Gira de homenajes.
2010 es año de aniversario. Su cincuenta cumpleaños con la ópera, que la considera “su última diva”. En Bremen abrió la tanda de homenajes, continuando en la Opera vienesa, con la Filarmónica, en recital exaltador y antológico. Desde ahora habrá un suma y sigue del que su actuación romana casi sirvió de arranque: allí estuvieron desde los reaparecidos Kashogui con su esposa Lamia, cada día más imponente, resaltando tipazo con corpiño realzado en plumerío.

Joyones de las 1.001 noches, van de príncipes saudíes. Estuvo Elsa Martinelli, una belleza diferente del cine de los años 70 -Wendoline fue su mejor personaje-, Carol Bouchet, los príncipes Manfred e Vittoria Windisch-Graetz, primos de la reina Sofía, el jeque saudí Kalila, el empresario José Antonio López-Esteras, dueño del marbellero Incosol, que proyecta reformar dotándolo de un spa todavía mayor, y la eterna Sofia Loren, acompañada por su hermana, Maria Scilone. La Loren, imponente todavía con 76 que no aparenta, vistió el consabido traje negro de Armani animado con dos vueltas de perlas. En vez de su clásico pelucón aleonado, el postizo la modernizaba con corte por la nuca. Parecía real, ya no quedan estrellas así.

Paseando por la Ciudad Eterna chocan sus escasas o nulas iluminaciones navideñas, contrastando con el alarde madrileño o barcelonés. “Aquí son muy observadores del dispendio público”, alertó Paloma Gómez-Borrero, muy a tono con la Pascua bajo chaqueta en lamé purísima. Augura que pronto tendremos “beatificado a Juan Pablo II”, qué no sabrá ella, siempre pendiente de la santidad.

Ensalzadora comida recibió el seleccionador nacional de fútbol, Vicente del Bosque. Ningún alto cargo merengue asistió, excepción hecha de los ex jugadores Emilio Butragueño y Fernando Hierro. El uno, fiel a su aspecto de senador kennediano, siempre protegido por rayado traje encorbatado. El otro, cual modelo escapado de pasarela enfundado en traje y camisa negra. Con ellos, desde una Laura Valenzuela que sustituye pero no reemplaza a Mingote como presidente del Garbanzo de plata, peña que el año venidero cumplirá medio siglo. Es reducto sobrevividor de un Madrid con más tiempo para disfrutar de la charla, estas peñas casi son recuerdo y únicamente tiene vida activa Los amigos de la boina, que mensualmente se reúnen en Currito, los adictos protectores de la capa, los seguidores del Julio Camba a quien querría parecerme porque era un inconformista protestón que siempre salía por piernas y con sello de urgencia de países donde fue corresponsal.

Lo despedían como a Roger Peyrefitte por ser crítico con hábitos o malformaciones nacionales, algo impensable con estos garbanceros que, homenajeando a Del Bosque, recordaron que su primer garbanzo se lo ofrecieron a Santiago Bernabéu medio siglo atrás. Lo tienen hasta don Juan Carlos y la reina Sofía. Recuerdo que Su Majestad, vegetariana convencida, despachó el almuerzo devorando sólo dos platos del cocido sin acompañamiento cárnico. Alfredo Amestoy, clamando irónicamente, comparó a la selección española con los tercios de Flandes: “Y tú, admirado Vicente, eres cual duque de Alba de los buenos, no de lo que ahora se da”. Exaltaron y glosaron ante el rendimiento de Mari Trini, su guapa y rubia esposa, ya 37 años de emparejamiento: “Y lo que te rondaré”, afirmó el ex jugador con quien no se portó muy bien -o tal recordaban- el Madrid. “De crío yo recortaba cromos con su cara y figura”, le descubrió el siempre tímido Butragueño, refeliz por cómo está funcionando la selección cara al mundial de Sudáfrica casi en puertas: 19 victorias en 20 encuentros, no hay quien dé más. Valdano se excusó con un viaje imprevisto, pero nadie lo echó en falta.

Aclaración.
Carme Chacón, bajo su vestido azulón, con cara de espantada al eliminar las gafas, sorprendió al acercarse a Jorge Javier Vázquez, que montaba guardia en los premios femeninos de la Navidad otorgados por Abc. Lo tocó, hizo que se girase y le dijo tres palabras con clave o secreto de Estado mientras él permanecía cuadrado como ante un cabo: “Aprovecho para desmentirlo”, y, risueña, se dio media vuelta sin añadir más. Ante lo que pareció una huida -porque es otra ministra tan en el paredón como la González-Sinde, terror de los vestuarios– las preguntas llovieron sobre el presentador de Sálvame: “Os explico. Contaban que un día, cuando hacíamos Aquí hay tomate, Chacón se espantó por algo que dijimos. Y que seguidamente telefoneó a Zapatero asegurándole que no se podía consentir. No fue así, pero tal contaron y propalaron. Hoy aprovechó para poner las cosas en su sitio”, precisó el badalonés ganador de un Ondas contestado por gente tan extraña como Emilio Gutiérrez Caba o Isabel Gemio. Una envidiosa insolidaridad, sin duda, que no merecen los aires renovadores aportados por Vázquez, confortado por la satisfacción casi entusiástica de la Chacón en el aire reparador que está viviendo Bárbara Rey.

La internacional Eugenia Silva consume sentimentalmente productos nacionales tras frustrar sus ambiciosas relaciones con Santo Domingo o Alfonso de Borbón, al tiempo que Laura Ponte asegura: “Sólo hay amistad entre Mario Conde Jr. y yo”, pero van del brazo por la calle además de darse lotes en las noches de La turba disimulados por la panda, mientras Patricia Rato y Espartaco sufren nuevamente de crisis casera (que no creo por cómo están entregados a sus hijos, ya es cantinela) o Cristina López enreda, complica y lía lo de su marido –no sé si lo es- Juan Ribó con la imponente Pastora Vega, ex de Imanol Arias, y con el reconocimiento de Genoveva Casanova de que “no hubo nada entre Luis Miguel” y ella –lo sabíamos, qué descarado montaje- componiendo elenco principal del sinvivir cardiaco de este país.

Revelaciones en vídeo.
Como anticipado regalo de los Reyes, Bárbara ha visto reparada una injusticia de años. Llegó tras un vídeo difundido en DEC donde su ex Ángel Cristo aparece filmado en momento de desfogue, histeria o altibajo anímico producto de sus adicciones y mal carácter. Lo retrataron apalizando verbal y físicamente a Circe, su actual compañera, y Bárbara respiró al ver ese testimonio inefable de lo que ella tantas veces denunció. “Quiso matarme y me sometió a todo tipo de vejaciones, puedes imaginarte las peores. Es un ser malvado que no se justifica con lo que se mete. Me maltrató a mí, a nuestros hijos y a muchos empleados del circo. Por su culpa me descuidé, iba con raíz de tres centímetros, no me hacía las manos y parecía una vagabunda.

Abandoné los amigos porque no me dejaba salir con nadie y cada día me levantaba con la angustia de qué pasará hoy. Ángel era imprevisible y engatusaba haciéndose creer víctima de mi maldad. Llegaron a soltarme que era ‘una puta arruinadora de hombres’ creyendo las maldades que él describía. Los niños y yo llegamos a vivir en un estado de pánico sobre colchón lleno de piojos y rodeado de perros”.

Su lamento no dejó de comentarse en estos premios femeninos dignificadores de Luz Casal, impecable en un dos piezas azul y sorprendiendo por cierto parecido físico con la duquesa de Franco. Lo remarcó la siempre impactante Carmen Posadas, acompañada pero sin compromiso, mientras Natalia Figueroa reconocía haber animado a Raphael, otro de aniversario artístico, a realizar el anuncio para Telefónica. Su hija Alejandra está cada día más hecha sin perder las buenas formas, vistió de negro, al tiempo que Palomita Segrelles exhibió bajo morado blusón hippy sus siete meses de doble embarazo. Nieves Álvarez compuso tipo con pelo repeinado hacia atrás disimulador de una cursilería acentuada en los últimos tiempos con sus malas maneras con la prensa no pagadora. Su última portada para el figurín de ¡Hola! no tiene desperdicio. No la salva ni el ajustado y realzador corpiño en cuero negro firmado St. Laurent.

Quedamos a la espera de la gran sensación navideña, la nueva nariz de BelénEsteban. La operó un Vila-Rovira más famoso por sus implantes capilares que por modificaciones faciales que allá dominan desde Antonio Tapias al clan Planas, pasando por el recién separado Javier de Benito. Me dicen que su ex Rosina está llora que llora y que él no montará clínica madrileña porque le han cortado el grifo monetario. Expectación por descubrir cómo han rehecho la napia de este fenómeno televisivo, la reconstrucción duró cuatro horas y hubo que implantarle cartílago porque estaba sin base maleable.

Aunque para mudanzas estéticas, las muy llamativas, evidentes y casi cantadoras de Nieves Herrero, ya sin rictus, o Leticia Savater. Y es que los Magos trajeron en sus bolsones una urgencia restauradora de la que estaban necesitadas. Mientras Belénrecurrió a Vila-Rovira aconsejada por Jorge Javier, que ya pasó ocho veces por sus manos, las otras quedaron casi veinteañeras, sólo hay que verlas. Cuánta magia la de estos Reyes rehabilitadores del Patrimonio Nacional. Belénquedó irreconocible, cuánto impone la servidumbre televisiva. Que no eche a perder lo facialmente recuperado y desgastado echando humo.
Volver                                                Imprimir


ESPECIALES

Enlaces de Interés

Entradas Liga Española de Futbol , Formula 1 , Basket , Premiership , Serie A
Entradas musicales Londres, conciertos Barcelona Madrid , Fútbol, Festivales, Fórmula 1. Entradas para todas las ciudades.
Información Meteorológica





Sites de Grupo Zeta