en Tiempoen internet      

Faustino F. Álvarez|Opinión
Divorcios y crisis

Cuando se cumplen dos años del anuncio del “cese temporal de la convivencia” se abren las puertas al divorcio a la infanta Elena de Borbón y Jaime de Marichalar, duques de Lugo. En las revistas del corazón se lee que, a pesar de la ruptura, mantienen muy buenas relaciones, e incluso algunas veces han coincidido en cenas o reuniones con amigos de toda la vida.


06/11/09
El todavía duque de Lugo es una persona discreta y es raro que pronuncie un discurso en público, aunque hace unos días, en Madrid, tomó el micrófono para reclamar más atención para enfermos y familiares en el Día del Daño Cerebral Adquirido, dolencia que él padece tras el ictus cerebral que sufrió en diciembre de 2001. Los abogados de los duques de Lugo negocian discretamente las condiciones del divorcio y, cuando éste se consume, Jaime de Marichalar dejará de ser duque.

¿Qué precio tiene perder este honor? ¿Se trata solamente de un honor o también va acompañado de alguna prebenda? Salvo en este asunto, que singulariza el trámite, los demás aspectos de la ruptura son los habituales en las parejas que se dicen adiós: partición de los bienes, régimen económico, acuerdo sobre la tutela y la visita a los hijos menores de edad, etcétera. Por lo demás, el contexto en que se produce este divorcio es el de una España en que, debido a la crisis económica, han disminuido las separaciones, los divorcios y hasta las nulidades matrimoniales, y en muchos casos se llega a incómodos pactos para compartir al menos la vivienda una vez que el amor huyó por la ventana. Pero este asunto no afectó a la decisión de los duques de Lugo.
Volver                                                Imprimir


ESPECIALES

Enlaces de Interés

Entradas Liga Española de Futbol , Formula 1 , Basket , Premiership , Serie A
Entradas musicales Londres, conciertos Barcelona Madrid , Fútbol, Festivales, Fórmula 1. Entradas para todas las ciudades.
Información Meteorológica





Sites de Grupo Zeta