Televisión degradada
La telemierda siempre ha encontrado un medio de comunicación dispuesto a exhibirla, cotiza al alza y las televisiones pujan por ofrecerla en exclusiva...
Alberto Ríos Mosteiro. MADRID
...y en horario de máxima audiencia: la que más pague se hará con la entrevista de la vergüenza que espera atraer a esa audiencia descerebrada que especula con su mando a distancia reportando grandes beneficios a una profesión cada día más prostituida. La telemierda, la de los personajes que acabaron entre rejas por llenarse los bolsillos con dinero público, y que, tras poner un pie fuera de la cárcel, acaban en un plató cobrando sumas millonarias por contarnos su vía crucis carcelario. Es el súmmum de la degradación periodística, el máximo exponente de la degradación social.