ACTOR
Jordi Rebellón
`Entre ‘Urgencias’ y ‘House’, me quedo con ‘Hospital Central´
Marisa Perales
26/12/2007
¿Sobrevivirá ‘Hospital Central’ sin usted?
Es una serie suficientemente potente con personajes muy consolidados para que no se resienta. Estoy encantado con ellos y espero por mis compañeros, por la cadena y por la productora que siga funcionando.
¿Sabe que es el alma de la serie?
Es cierto, pero siempre hay personajes así, aunque todo es gracias a mis compañeros y a la audiencia.
¿Le da pena marcharse?
Me he divertido mucho, pero son ocho años y hay que mirar para otro lado. Hay momentos en que las cosas se acaban y este era el momento. Tengo un proyecto de teatro, ya veremos lo que pasa.
¿Se han quejado mucho sus amigos médicos, si es que los tiene?
La profesión médica respeta bastante esta serie, la encuentra bien documentada. No todo lo que hacemos es lo correcto, pero no hay que olvidar que es ficción. No se puede, por ejemplo, entubar de verdad a un paciente. Hay que hacer trampas.
¿Ha aprendido mucho de medicina?
Mucha teoría, de la práctica sólo me atrevería a realizar un masaje cardíaco.
¿Rectificaría algo de su vida pasada?
No. Cada uno lleva un proceso en la vida, todos nos equivocamos y cuando pasa hay que intentar que no vuelva a ocurrir.
¿Qué hacía en un banco trabajando hasta los 30?
El banco era lo seguro, entré a los 18 años y lo compaginaba con el teatro. Llegó un momento en que tuve que elegir, me eché a la aventura y aquí estamos.
¿Se aprende más de los fracasos que de los éxitos?
Se aprende de todo, cada cosa tiene lo suyo y hay que acordarse no sólo de lo bueno sino también de lo malo. Los éxitos no significan que seas el mejor del mundo, y los fracasos en otro momento podrían haber sido un éxito. Todo es muy relativo.
¿A qué tentaciones es incapaz de resistirse?
A la justicia, a la lealtad, a la honestidad. En la vida hay que tener unos principios que no hay que olvidar.
¿Qué cosas le dan ahora sosiego?
Saber que lo que tengo me lo he ganado, nadie me lo ha regalado; que vivo de lo que me gusta, saber que mi familia y mis amigos se sienten orgullosos de mí y saber que no engaño a nadie. Y hasta aquí.
¿Se ríe mucho de sí mismo?
Sí. Hay una ley indispensable para reírse de los demás y es reírse primero de uno mismo. El mundo hay que tomárselo con mucho más humor. Hay que aprender a tirar hacia delante.
En un ataque de pasión, ¿de qué es capaz?
De ponerme a bailar, que me da mucha vergüenza, y de hacer el payaso sin tener sentido del ridículo.
¿Con qué se queda, con ‘Urgencias’ o con ‘House’?
Con ‘Hospital Central’.