EL CANTANTE VUELVE CON NACHA POP
Antonio Vega
Mucha carretera
Al igual que el título de uno de sus discos, Antonio Vega es amigo de las escapadas, pero no será éste el verano en el que más pueda practicarlas. Una treintena de conciertos se encargarán de dejarle, como máximo, cinco días seguidos. Sus lugares para escaparse abarcan casi toda la geografía española. “Siempre tengo una deuda con las playas de Cádiz y Málaga”. No es la única que tiene; Antonio vivió en Galicia varios años y le gusta dejarse caer por allí. Le gusta el norte. “Me encanta coger el coche y aparecer en Asturias, en Cantabria, en los Picos de Europa... O subir a un avión y dejarme ir a otro país”.
Antonio Vega siempre ha estado ahí, pero ahora, si cabe, más. Su presencia se duplica, vuelve con el grupo que le dio la fama, Nacha Pop, en una gira esperada desde hace años.
Dani Rocha
03/08/07
Para muchos, un artista maldito, para muchos más, un genio sin contemplaciones en el signifi cado más puro de la expresión. Antonio Vega sigue siendo para algunos “ese chico triste y solitario” que han querido dar en llamar así en remedo de un disco, tan homenaje en su interior como injusto en su título. “Mi día a día transcurre entre bromas y risas, soy una persona optimista y ni mucho menos triste. Se confunde la sensibilidad con la tristeza”.
Tras más de 25 años de carrera, parecen darle igual esos comentarios, y puede refugiarse en los que le son favorables, en esa legión fiel de seguidores que se concentran para verlo, como ocurrió recientemente en Madrid. Una noche que, tanto él como su banda, coinciden en denominar como especial.
En ella se dio cita sobre el escenario la que, sin duda, es una de las parejas de este verano en los escenarios españoles: él y Nacho García Vega, que apareció como invitado, o lo que viene a ser lo mismo, Nacha Pop. Casi dos décadas después de su separación como grupo vuelven a unirse los dos primos para retomar todas las canciones de aquella época con una mirada hacia delante, ésa es la intención. “No volvemos por necesidad, ni siquiera es una vuelta, digamos que es una continuidad”. Sobre los motivos de la vuelta, los mismos que la ruptura, “era lo que nos apetecía hacer, en su época dejarlo y ahora volver, ha sido el espíritu del grupo, más que nosotros mismos, quien nos ha reunido”.
Las apariciones de Antonio se esperan con reverencia y fervor, y él corresponde desde el escenario. Es consciente de su condición de mito, aunque prefi ere quitársela de encima. “Puedo marcar la vida o etapas de la vida de determinadas personas, me lo dicen en ocasiones, pero intento que no me afecte a la hora de componer. Si te sientas a escribir con esa responsabilidad en la cabeza, la cosa se complica mucho más”.
Su canción La chica de ayer es constantemente elegida como el himno de la Movida, y se espera como colofón en todos los conciertos, tanto suyos en solitario como con la formación completa.
Nueva etapa
Plantea su gira, que le ocupará todo el verano, como el inicio de una nueva etapa que se solapa sin cicatriz con la anterior, y que dará frutos. Ya piensan en un DVD de la gira, y tanto él como Nacho García Vega ponen cara de ilusión y muestran gran interés a la hora de explicar que en sus conciertos se dejan ver nuevas composiciones como Nacha Pop, lo que abre una puerta evidente a un no lejano disco de estudio.
Diecinueve años después de su último disco, el que más vendió, no en vano lo dejaron cuando estaban en lo más alto, Antonio Vega aparca su carrera en solitario un tiempo para dedicarse al que define como “el proyecto de nuestras vidas”.
Barcelona, Salamanca, Burgos, Granada, Bilbao, Oviedo, Córdoba, Madrid... y así hasta cerca de treinta localidades.