Alejandro, hermano del ministro, admite que abrió una consultoría en septiembre de 2004. Pero niega cualquier relación con Montserrat Corulla.
Noticias relacionadasMontserrat Corulla Confidencial02/03/07 Alejandro Pérez Rubalcaba, al contrario que su hermano Alfredo, es una persona sin proyección pública. Los medios no disponen de fotos suyas y en Internet apenas se encuentran un par de referencias sobre una multa de tráfico y un antiguo compañero que recuerda los días de infancia en San Lorenzo del Escorial. Donde ha dejado más rastro es en el Registro Mercantil, ya que lleva casi dos décadas participando en aventuras empresariales, sin grandes éxitos conocidos. Y eso que Alejandro, de 54 años y casado, ha probado en diferentes campos: desde los objetos de regalo a la papelería, desde las telecomunicaciones a la venta de congelados.
Claro, que nunca es tarde para que cambie la suerte. Y el último giro que ha dado a su carrera empresarial quizá sea el definitivo. En septiembre de 2004 fundó la sociedad P&R Consultores Millenium, que se dedica a actuar como “intermediaria de comercio”, según consta en documentos registrales. Y pocos meses más tarde creó la firma Tasamont, cuyo objeto es la prestación de servicios de tasación y la compra-venta de solares.
Alejandro Pérez Rubalcaba es el administrador único de ambas sociedades y controla el 95% del capital, mientras que el 5% restante está en manos de su esposa, María Dolores López Torralba. Todo muy familiar, como demuestra además el hecho de que las dos compañías tengan su sede en el domicilio conyugal, en un piso de Madrid.
La actividad de intermediación es la que parece estar detrás del presunto ofrecimiento realizado por Alejandro Pérez Rubalcaba para “solucionar el tema” de la transformación del frontón Beti-Jai en un hotel, según consta en las conversaciones interceptadas por la Policía a Montserrat Corulla y que están incorporadas al sumario de la
Operación Malaya. El juez considera a Corulla como una de las principales testaferros de Juan Antonio Roca, el presunto cerebro de la trama de corrupción marbellí. En la parte del sumario que ya no es secreta sólo existe esa única mención al hermano del ministro.
“No tengo ni idea” Alejandro Pérez Rubalcaba, en declaraciones a
Tiempo, negó cualquier relación con la operación urbanística del Beti-Jai: “No tengo ni idea de por qué aparece mi nombre en las grabaciones policiales. A Montserrat Corulla la conozco de los periódicos, no sé quién es Heraclio y jamás he oído hablar del frontón”. Heraclio López Sevillano es el ejecutivo de NH que informa por teléfono a Montserrat Corulla de que Alejandro Pérez Rubalcaba se ofrece como intermediario.
El hermano del ministro del Interior sostiene que no tiene “nada que ver” con la
Operación Malaya. “Alfredo me preguntó un día: ‘Dime sí o no’. Y yo le expliqué rotundamente que no”, afi rma Alejandro, quien asegura que “ser hermano de Alfredo no sólo no me benefi cia en mis negocios, sino que me perjudica”.
Negocios anterioresAlejandro Pérez Rubalcaba asegura que, aunque aparezca como administrador en diversas empresas, “la única que tiene actividad es P&R Consultores. Y no debo tener mucha intención de ocultar cosas porque el nombre es bastante claro, no creo que haya tenido mucha malicia a la hora de elegirlo”, señala en referencia a las iniciales de la sociedad que coinciden con sus dos apellidos.
De todos los negocios que ha emprendido, recuerda con especial amargura la filial en Levante de Diarphone, compañía que a mediados de los años noventa era la segunda cadena de distribución de telefonía móvil en España: “Me llevó a la quiebra. Fue mi ruina económica y personal. Tuve que pedir dinero a mi padre y estuve seis meses con una depresión tremenda. Le puse seis querellas a directivos de Telefónica Móviles por delitos monetarios y las redactaba yo mismo porque no tenía fondos para pagar a un abogado. Pero ellos se amparaban en Arthur Andersen y siempre cuadraban sus cuentas. A mí me dejaron a deber muchos millones de pesetas de aquel entonces. Me metí con toda la ilusión del mundo e invertí todo mi patrimonio”.
Cuentas opacasAlejandro Pérez Rubalcaba se ofrece a “enseñar todas las cuentas de las empresas para demostrar que todo lo que digo es cierto”. Un ofrecimiento que no deja de ser sorprendente a la vista de su trayectoria como administrador. Las compañías españolas tienen la obligación de presentar sus cuentas anuales ante el Registro Mercantil, pero el hermano del ministro no se suele dar por enterado. De hecho, cuatro de las cinco sociedades donde figura como administrador jamás han presentado un balance financiero, lo que constituye una irregularidad.
La única excepción es P&R Consultores Millenium, que sí ha presentado las cuentas de los años 2004 y 2005. En este último ejercicio declaró unos ingresos de 292.704 euros y unos beneficios netos de 39.399 euros. A preguntas de esta revista, Alejandro Pérez Rubalcaba asegura “que ni un solo euro procede de dinero público. La mayor parte de mis trabajos son como consultor industrial, pero en ningún caso tengo contratos de la administración pública”.
Los principios empresarialesHay que decir que la dejadez del matrimonio formado por Pérez Rubalcaba y López Torralba a la hora de rendir cuentas ante los organismos oficiales no se circunscribe a los registros mercantiles. También alcanza a la Hacienda Pública. Y viene de lejos. La primera aventura empresarial de la pareja, casada en régimen de gananciales, fue la creación de la empresa Almatec en abril de 1991. La accionista mayoritaria y presidenta era López Torralba, y su marido no ocupaba ningún cargo, pero figuraba, por ejemplo, como avalista de la cuenta de crédito que la compañía tenía abierta en Banesto.
Pues bien, Almatec no presentó ni un solo año la declaración del Impuesto de Sociedades ni la mayoría de los modelos de operaciones anuales que reclama Hacienda. Así que la sociedad fue acumulando sanciones tributarias. En 1997, después de que un cuñado del ministro Rubalcaba que también figuraba en el accionariado lograra poner orden en la contabilidad, Almatec fue vendida.
Aquellos tiempos quedan atrás, al igual que las incursiones en el mundo de los regalos, de la papelería o de los productos alimenticios congelados. Alejandro Pérez Rubalcaba es ahora consultor y confía en poder vivir de ello sin mayores sobresaltos.