Las recetas de Marinoff
El filósofo canadiense Lou Marinoff, rey midas de las listas de venta y autor de Más Platón y menos Prozac, publica El poder del Tao. Filosofía milenaria para combatir el estrés contemporáneo: contra la crisis, recetas espirituales.
El filósofo que más libros vende en todo el planeta nos recibe en un rincón apartado y silencioso del vetusto Ateneo de Madrid. De fondo, un leve eco de cucharillas y tazas de café. En primer plano, el autor de best-sellers como Más Platón y menos Prozac –“mi agente me advirtió que ese libro me iba a cambiar la vida... y lo hizo”–, una presencia avasalladora e hiperactiva envuelta en una sonrisa pegadiza. Un torrente de palabras, gestos y miradas afiladas. Cuerpo espigado y un par de manos finas y delgadas. Dos brazos inquietos que ponen punto final a cada frase cayendo sobre sus dos piernas, como si las ideas, una a una, acabaran por posarse una a una sobre la realidad. Eso y dos cejas que no paran quietas aguantando el ritmo de dos ojos que, más que mirar, bailan al son de su verbo.
El dos es un número especial para Lou Marinoff (Montreal, 1951). Representa el ying y el yang, dos realidades contiguas que fluyen entrelazadas y que son la esencia de una religión milenaria, el taoísmo, cuyas enseñanzas impregnan el último libro de Marinoff, El poder del Tao (Ediciones B), que acaba de presentar en España, país que ha escogido para su estreno mundial.
Marinoff es devorado en los cincos continentes por una legión de lectores que le convierten en uno de los autores más solicitados del mundo. Una situación que se disparó a partir de la publicación de Más Platón y menos Prozac (1999), una biblia contra el estrés contemporáneo y la excesiva medicalización de los estados depresivos que terminó traduciéndose a más de 25 lenguas.
Los beneficios de la crisis.
Más allá de esconder en sus páginas un sabroso compendio de recetas espirituales, El poder del Tao es una guía –pasada por la turmix de este catedrático del City College de Nueva York- para comprender que la crisis también tiene sus cosas buenas: “El arte -confiesa nada más sentarse- está en saber dónde están los beneficios”. Pero, ¿qué ganamos con esta crisis? Marinoff levanta los dos brazos, afila el gesto y abre fuego: “Todo el mundo habla de crisis. Lo bueno es que, llegados a este punto, solo nos queda descubrir recursos propios y personales para intentar ser optimistas. La economía está cambiando la vida de las personas”.
Según Marinoff, necesitamos nuevos líderes. Personas que se miren en el espejo de Confucio y Lao Tse -autor del Tao Te Ching, libro fundacional del taoísmo milenario-: “Como sabe, he sido -sonríe Marinoff- consejero de varios líderes mundiales y presidentes de empresas y entidades financieras [lo fue durante más de 15 años, antes de publicar Más Platón y menos Prozac en 1999] y siempre les dije que tenían que utilizar su poder y su posición para crear oportunidades y no para enriquecerse masivamente. Necesitamos cultivar mejores líderes, y eso me hace pensar en Confucio y Lao Tse. Hace 2.500 años ellos ya habían entendido que un líder que roba a sus súbditos no dura mucho y, además, causa mucho sufrimiento. Yo les decía esto, así que no nos engañemos, sabían lo que hacían. Mire, los líderes auténticos invierten la pirámide. No están arriba sino que cargan con el peso de las responsabilidades, de eso trata mi libro”.
La receta es el Tao. ¿Contra qué? “Contra una crisis de valores -explica- que se ha convertido en una crisis material. Lo que digo es que tenemos que reinventarnos, y lo tenemos que hacer ahora porque los antiguos modelos ya no valen. La gente debe buscar cosas nuevas y antes tiene que encontrar recursos propios. Hay que descubrirse de nuevo y buscar otros talentos dentro de nosotros mismos, y desarrollarlos”.
¿Necesitamos readaptarnos? ¿Reinventarnos? “Exacto, el Tao está en la fundación de esa idea. Todo está en permanente cambio: el ying y el yang nos enseñan que beneficio y pérdida están entrelazados. Si pierdes algo, siempre hay algo que puedes ganar”.


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